Inmensas nubes de mosquitos procedentes de Doñana invaden Sanlúcar y Matalascañas

Residentes y turistas huyen despavoridos al caer la tarde en las zonas de mayor concurrencia turística de Cádiz y Huelva. Inmensas nubes de mosquitos, como nunca antes vistas, inundan el cielo y atacan sin piedad. Las sospechas se centran en Doñana y en una presunta fumigación previa a la visita de Sánchez y Merkel

En Sanlúcar de Barrameda y Matalascañas, dos localidades turísticas por excelencia, hoy no se habla de Franco. El que fuera Jefe del Estado y Generalísimo de los Ejércitos, muerto hace casi cuarenta y tres años, está más vivo que nunca en toda España menos en estos dos centros turísticos por excelencia, donde no es el centro de las conversaciones. Aquí preocupan otros seres, vivos, que en estos días de extremo calor llegan por oleadas de cientos de millones de individuos. Es el visitante menos deseado, y el más conocido en la zona. El mosquito. Todos los años su presencia ha sido controlada a través de distintos planes contra este tipo de insectos que suele poner en marcha la Diputación Provincial de Huelva, a diferencia de la de Cádiz que sólo suele actuar contra el mosquito en contadas ocasiones y casi siempre, a posteriori.

Este año ha sorprendido la virulencia con la que los mosquitos han llegado y atacan a los que pasean por las calles de Sanlúcar y Matalascañas. Y todas las miradas se han centrado en el Parque Nacional de Doñana, una joya de la naturaleza que aporta tantos beneficios como quebraderos de cabeza a los habitantes de las localidades cercanas. Se ha extendido entre la población afectada por los mosquitos la idea que de las plagas obedecerían a una fumigación en el Coto, previa a la reciente visita del presidente del Gobierno, Pedro sánchez, y la canciller alemana, Angela Mérkel. La realidad refleja que estamos ante todo lo contrario. Las plagas llegan, efectivamente, de Doñana, pero la culpa la tiene, precisamente, la falta de fumigación. 

EL PELIGRO DEL MOSQUITO PARA LA SALUD PÚBLICA

Según diversos expertos consultados este sábado por Sevillainfo, el problema de las plagas de mosquitos que afecta a estas dos localidades de las provincias de Cádiz y Huelva – y a varias más cercanas donde se han reportado este tipo de problemas- , obedece principalmente a la falta de planes concretos en el Parque Nacional donde, según sostienen»nunca se ha fumigado», y donde se reconoce la existencia de un debate entre técnicos, políticos y ecologistas «desde hace años» sobre la necesidad de preservar la salud de las poblaciones cercanas con actuaciones concretas sobre estos insectos que, según recuerdan, «son los mayores portadores de enfermedades del reino animal«. A pesar de este debate que se sostiene en el tiempo, los técnicos reconocen no saber los motivos por los que no sólo no se fumiga, sino que el problema tampoco se trata en las reuniones como las del Patronato de Doñana. Las fuentes consultadas consideran que existe «algo parecido a una ley no escrita que impide la fumigación, en el Coto, por lo que los planes paliativos o preventivos que se llevan a cabo en las localidades cercanas no resultan efectivos».

Una joven, anoche, atacada por mosquitos en bajo de Guía.

Una joven, anoche, atacada por mosquitos en Bajo de Guía.

AFECTADOS COLAPSAN LAS FARMACIAS Y CENTROS DE SALUD

En el caso de Sanlúcar de Barrameda, el problema adquiere dimensiones dignas de tener en cuenta por las autoridades sanitarias, que no han emitido ninguna señal de alerta ni consejo ante la situación, cuya gravedad se puede apreciar en los ambulatorios y centros de salud de la localidad gaditana, colapsados por personas que han sufrido picaduras en casos tan graves como la que ponen de relieve las imágenes que ilustran esta información, como es el caso de un varón con más de 200 picaduras en el cuerpo, o las de una joven con decenas de ellas propinadas en pocos minutos. En las farmacias o grandes superficies comerciales era, en la mañana de este sábado, prácticamente imposible encontrar un repelente de mosquitos o tratamientos especiales contra las picaduras.

HUELVA SI FUMIGÓ A PRINCIPIOS DE VERANO

La Diputación Provincial de Huelva puso en marcha a principios de verano el Plan de Control de Mosquitos, junto con diversos ayuntamientos de la provincia como Almonte, Moguer, Punta Umbría, Isla Cristina, Lepe o Ayamonte con el tratamiento de 140.000 hectáreas protegidas y con un presupuesto de 2,7 millones de euros. El principal objetivo era el de reducir las poblaciones de mosquitos a niveles soportables con el mínimo impacto ambiental y máximo rendimiento, mediante la optimización de los recursos.

La actuación en Huelva se ha llevado a cabo, por una parte, en 16.000 hectáreas de marisma mareal donde el flujo y reflujo de las mareas en conjunción con factores topográficos y biológicos dan lugar a 4.600 hectáreas de marisma susceptibles de albergar poblaciones larvarias de mosquitos y donde se producen 17 ciclos anuales de mareas. Esas 4.600 hectáreas están divididas en 94 parcelas de tratamiento y cada una de ellas se tratan en cada periodo mareal. Por tanto, 1.600 actuaciones de tratamiento larvicida en las marismas.

Y por otra, 114.000 hectáreas de medio urbano y rural, donde se encuentran 25 núcleos de población, así como multitud de emplazamientos industriales, agrícolas y ganaderos. Estas hectáreas se encuentra divididas en 17 zonas y se realizan actuaciones larvicidas y adulticidas, en número indeterminado ya que en gran parte de los casos obedecen a factores imprevisibles.

Nubes de mosquítos sobre Sanlúcar. Foto: @Juanveraz

Nubes de mosquitos sobre Sanlúcar. Foto: @Juanveraz

En el caso de Cádiz, la Diputación Provincial no tiene proyectos anuales contra los mosquitos.  Actúa cuando la ocasión lo requiere y no siempre en zonas turísticas. Las últimas actuaciones conocidas se desarrollaron, con la colaboración de la organización agraria ASAJA, en las zonas húmedas de la Janda, aunque también afectó a localidades costeras como Vejer, Barbate o Tarifa, incluyendo acciones para la mejora medioambiental y la protección de la salubridad pública. Las actuaciones comenzaron en abril, con un diagnóstico previo de la población de larvas de mosquitos, y seguirán hasta octubre. Se actúa fundamentalmente en zonas de aguas de baja salinidad, como arrozales; en aguas salobres en zonas sometidas a períodos de inundación de mareas, como las Marismas de Barbate; en las lagunas, en los vertidos de aguas residuales o piscinas y en depósitos de aguas. Se ha solicitado la colaboración de la población al encontrarse algunos de los focos de cría en terrenos privados.

EL PARQUE NACIONAL DE DOÑANA, BLINDADO

El Parque Nacional de Doñana, declarado como tal en 1969, es uno de los espacios protegidos más importantes del territorio andaluz y la mayor reserva ecológica de Europa. Con 54.251 hectáreas de extensión, es probablemente uno de los territorios más protegidos del mundo sobre el que recaen numerosos planes que lo blindan y que impiden, en ocasiones, el desarrollo de las localidades de su zona de influencia o, como en este caso, incluso la salud pública. Doñana es, desde 1994, Patrimonio Mundial de la Unesco, tiene el Diploma Europeo para Áreas Protegidas, Zona Especial de Conservación, de Protección para las aves, espacio protegido natura 2000, Reserva de la Biosfera y, entre otros, está incluido en la Lista Verde de Áreas Protegidas y Conservadas.




 

4 Comments

  1. Peter Tresvoltios dice:

    Es admirable la forma en que en una información puramente anecdótica o de suceso accidental habéis colado a Franco (nombrándolo como: «El que fuera Jefe del Estado y Generalísimo de los Ejércitos» en lugar de hacerlo como el Dictador Franco) y culpáis sin conocimiento de causa al gobierno central basándoos en rumores. Más adelante os aventuráis a criticar a las diputaciones provinciales por la falta de planes de actuación (los cuales sospecho serían reventar el ambiente respirable de veneno flotante imagino) y finalmente pasáis a la queja por la imposibilidad de instalaciones de centros de salud en Doñana por ser un territorio como decís «blindado».

    Quizás su origen se deba a la gran cantidad de precipitaciones que tuvieron lugar en mayo y a las altas oscilaciones de temperatura que han caracterizado a este verano, pasando de bajas a altas y que quizás y solo quizás pudiera haber provocado que las larvas de mosquitos no eclosionasen debido a la falta de una condición ambiental idónea para ello, hasta que finalmente, voilá… llegó una ola de calor y eclosionaron por cientos de millones…. pero esto es solo una teoría.

    • Elena dice:

      A ti no te han picado eh! Ojala te hubiese pillado a ti

    • Peter Tresvoltios dice:

      En contestación a Elena 26 AGOSTO, 2018:
      Para su información Elena le puedo decir que sí, que me han picado y mucho, llevo una semana rascándome. La peor parte se la llevó mi familia quienes se han tenido que tratar incluso con antihistamínicos.
      No obstante considero este hecho (el de mis picaduras y el de su deseo de que me picasen) es totalmente irrevelante para esclarecer el origen de este asunto.

  2. anonimo dice:

    En Mata las cañas no se puede parar yo no quiero ir de excursión
    a Doña Ana porque temo más piv
    caderas me ha costado mucho curarme no pienso volver aquí ni aunque me lo regalen me parece fantástico el parque natural q
    ue lo disfruten los ecologistas porque allí no se puede estsr

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