Huelga el viernes de la Educación andaluza 

Pasó lo que tenía que pasar: el mundo de la Educación se ha encontrado en las enseñanzas de Infantil, Primaria y Secundaria que los colegios no están preparados para proteger de contagios a los menores. Por eso los sindicatos Ustea, Comisiones Obreras y CGT han convocado en unión de asociaciones de madres y padres y de estudiantes, una huelga para el próximo viernes 18 de septiembre. 

La Consejería de Educación y Deporte no está cumpliendo las medidas de seguridad para preservar de contagios a miles de alumnos de Infantil, Primaria y Secundaria en 4.587 centros. Pero también podrían denunciarse los casos de aulas de Bachillerato. La ratio de presentes por clase brilla por su ausencia. Hay muchos colegios con clases de treinta alumnos juntos sobre escasos metros cuadrados que imposibilitan forzosamente la distancia de seguridad. Ni siquiera hay personal que pueda controlar los aseos, que permanecen cerrados precisamente durante los tiempos de recreos. ¿Qué ocurre entonces con alumnos que en esos momentos necesiten imperiosamente entrar en ellos? ¿Qué maltrato es este con menores y adolescentes? Sólo pueden acudir a los servicios durante las clases y pidiendo permiso al profesor o tutor de turno. ¿Por qué se han abierto en estas condiciones precarias de personal las puertas de los colegios y ordenando desde la Consejería de Educación y Deporte una asistencia obligatoria, amenazando a los padres con ser denunciados por absentismo escolar?

Tampoco se está garantizando la desinfección más imprescindible para blindar la salud de los menores al ataque e infección del virus. Se acusa a la Consejería de que no hay personal suficiente para hacerse cargo de estas responsabilidades que se habían asegurado por la Junta, pero que a la hora de la verdad no se cumplen.

La Consejería de Educación y Deporte, incapaz de afrontar sus responsabilidades, se ha limitado a proponer unos servicios mínimos para el día de la huelga, que los convocantes no comparten, pies los califican de un auténtico abuso. 

La huelga, además de conllevar simultáneamente una movilización ciudadana, es el resultado del fracaso de las tres sesiones de la Mesa Sectorial de Educación, que solicitaba a la Junta un aumento de la financiación educativa que posibilitara el aumento de las plantillas, que hubiera permitido el cumplimiento de las ratios como una de las más esenciales medidas de seguridad para el alumnado y el profesorado.




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