El Hospital Virgen de Valme de Sevilla no ha solucionado los “graves” problemas de sus ascensores tras el accidente ocurrido este verano con el resultado de la muerte de una joven de 25 años por “el mal funcionamiento” de los ascensores. Los problemas “no solo no se han solucionado, sino que se han clausurado dos ascensores tras detectar nuevas deficiencias por nuevos incidentes, esta vez de carácter leve”, según la diputada no adscrita María del Carmen Prieto.

La parlamentaria andaluza ha registrado una pregunta en la Cámara andaluza, con ruego de respuesta escrita al Consejo de Gobierno, por la que quiere conocer cuándo la Junta “solucionará definitivamente” el “grave problema que afecta diariamente a los usuarios” de los ascensores del Hospital de Valme en Sevilla y qué medidas se van a tomar.


El hospital llevó a cabo el 5 de octubre revisiones extraordinarias en los ascensores del bloque central, tras la alerta de “incidencias” por parte de usuarios del centro, a fin de “garantizar” su correcto funcionamiento, aunque preciso entonces que los elevadores “dejaban de funcionar unos minutos o unas horas para su revisión, pero no estaba parados todo el día” y que excepto el ascensor accidentado, que “seguía clausurado” en esos momentos, “no había cerrado” un segundo ascensor.

La joven Rocío Cortés, que el pasado 20 de agosto falleció cuando era trasladada en ascensor tras dar a luz a su tercer hijo, el 24 de octubre se conoció que la juez de Instrucción número 1 de Sevilla ha citado a declarar como investigado el día 18 de enero de 2018 al operario de la empresa encargada del mantenimiento de los ascensores del centro, todo ello después de que la Policía Nacional haya concluido que el accidente se debió a un “fallo humano” del ascensorista.