A pocas horas de la Cabalgata de Reyes Magos, este diario ha querido conocer algunos detalles de la fundación de la misma; se ha escrito mucho, a veces, contradictorias historias sobre sus orígenes. Para ello, nada mejor que entrevistar al biznieto de su principal promotor, el profesor don Vicente Lloréns y Asencio, quien es doctor en Historia, escritor y miembro de la junta ateneísta, don Fernando de Artacho y Pérez-Blázquez.


Y lo hemos hecho en su domicilio del barrio de Santa Cruz, donde custodia un rico archivo de muy diversas materias históricas, entre ellos uno con importantes documentos, fotos y películas sobre el Ateneo y su Cabalgata de Reyes. Hemos de confesar que, si nos han sorprendidos los fondos documentales, más la película de una de las primeras cabalgatas y otras varias de las funciones benéficas que el profesor Lloréns dio con objeto de recaudar fondos para la Cabalgata.

SI: Señor Artacho, ¿no cree usted que el centenario de la Cabalgata se debió celebrar este año y no el pasado?


FA: Personalmente opino que sí, una persona nacida el 5 de enero de 1918 cumpliría cien años el mismo día del 2018. No olvidemos que todos los aniversarios de hechos importantes se celebran a los cien años; como ejemplo baste uno, el centenario y el bicentenario de la Guerra de la Independencia se celebraron el 2 de mayo de 1908 y 2008.

SI: Por lo tanto, hubiera sido más propio para la Cabalgata del pasado año, el lema de Cien salidas ilusionando, que Cien años ilusionando.

FA: Creo que sí, pero el Ateneo estimó oportuno celebrar las cien salidas.

SI: Nos han impresionado las películas que posee y que mandó filmar el Sr. Lloréns, donde se le ve, en el Ateneo y en la preparación de la Cabalgata, junto a Blasco Garzón, Modesto Cañal, los pintores Gil Gayango, Grosso y Bilbao, entre otros destacados ateístas. Con los documentos que hemos visto puede cambiarse o completarse la historia que conocemos de la Cabalgata. ¿Cuál es el germen de la misma?

FA: En Madrid, en la segunda década del siglo pasado, salía una Cabalgata de Reyes organizada por el alcalde Alberto Aguilera; pero era una Cabalgata privada, por iniciativa de dicho alcalde, no de la ciudad, ni de su Ateneo. Sin embargo, con esta ocasión, el Ateneo madrileño celebró una fiesta para los niños, en la que contarían cuentos el Nobel Jacinto Benavente y Federico Garcia Sanchiz, ambos bueno amigos del profesor Lloréns, al que invitaron a presenciar el bonito acto; allí comenzó a concebir que se podría hacer algo similar en Sevilla de mano del Ateneo.

SI: La amistad de su bisabuelo con estas personalidades queda sobradamente demostrada cuando el premio Nobel viene a Sevilla para conocer el nuevo teatro del señor Lloréns y con la participación de Federico García Sánchiz en espectáculos celebrados en el mismo.

FA: Así es, y lo recogen los medios de la época; fueron buenos amigos. El Sr. Lloréns dirigió en Madrid un diario que habían fundado sus grandes amigos los hermanos Álvarez Quintero y viajaba constantemente a la capital, también para sus investigaciones como historiador. En las elecciones de 1915 figura como votante en Madrid.

SI: Sin embargo, la vinculación de su bisabuelo al Ateneo es muy anterior a la Cabalgata.

FA: Efectivamente, y no porque yo lo diga; en la Historia del Ateneo, escrita por María Pablo Romero, consta que la primera reunión de la Docta Casa se celebró en el domicilio del Sr. Lloréns, pues no tenían sede aún, y que hizo las más importante donación de libros a la naciente institución en vitrinas costeadas por él. Desempeñó diferentes cargos en sus juntas, fue premiado dos veces en los Juego Florales ateneístas y fueron numerosos los actos celebrados en sus salones por la corporación. Para la Cabalgata lo fue todo.

Fotografía de la primera cabalgata del Ateneo, localizada por Fernando de Artacho Lloréns

Fotografía de la primera cabalgata del Ateneo, localizada por Fernando de Artacho Lloréns

SI: Asombra la capacidad del Sr. Lloréns, no sólo intelectual, sino empresarial.

FA: Era un hombre con grandes inquietudes y una memoria privilegiada; licenciado en Geografía e Historia, después estudió, en sólo tres años y con cincuenta años, la carrera de Derecho; quedó número uno en las oposiciones al Real Cuerpo de Archivero, Bibliotecarios y Arqueólogos del Estado en un corto plazo de preparación; fue secretario general del Archivo de Indias, director de la Biblioteca Universitaria de Sevilla y de la provincial de Cádiz; también profesor de Historia, Bibliografía y Colonización de la América española, con rango de catedrático, como consta en su hoja de servicios. Escribió importantes artículos y libros que siguen siendo referencia para el estudio de americanistas.

SI: De su faceta empresarial, ¿que nos puede decir?

FA: Era un amante de la ópera y también se enamoró del gran invento de la época, el cine; ello le llevó al mundo empresarial. Construyó el Teatro Lloréns y fue empresario del San Fernando, Imperial, Cervantes, Eslava, Azofaifo, Rocío, Universidad, Popular, Evangelista, Minas de la Reunión, en Villanueva de Minas, y de otros cines como el de Pilas, Ideal Cinema en Triana, el del Círculo de Labradores y el Oliver en la Alameda. Gracias a ello creó centenares de puestos de trabajo, tan necesarios en aquella época; además, fue quien trajo el cine sonoro a Sevilla, revitalizó la ópera, que fue, por primera vez en la historia, transmitida por radio desde su teatro.

SI: Asombra esa gran capacidad en tan diversos terrenos. Sabemos que también hizo importantes donaciones benéficas y culturales a la ciudad. ¿Se le ha reconocido su labor?

FA: En su época y aún en vida, sí. El gran Adriano del Valle, escribió: “Uno de los hombres que más contribuyen ciertamente al actual renacimiento y depurado sentido estético del pueblo sevillano, es, a no dudarlo, don Vicente Lloréns”. Fue objeto de un gran homenaje por su labor en pro de la cultura en nuestra ciudad, tuvo lugar en el Pasaje de Oriente; asistieron las principales autoridades de la época, entre ellas varios presidentes del Ateneo. Su fallecimiento fue recogido por los principales periódicos de España.

SI: Al decirnos que en vida sí tuvo el reconocimiento, deja entrever que no sucedió lo mismo con el paso del tiempo.

FA: Así es; como gran hombre que fue, no le faltaron poderosos enemigos, quienes, tras su muerte, aprovecharon para silenciar sus méritos, cuando no para hacerlos suyos; y ello ha influido en el presente.

SI: Sabemos que usted ha reivindicado, no sin tensiones, su figura y protagonismo en la Cabalgata de Reyes; sin embargo, en los actos del pasado año apenas aparecían referencias del Sr. Lloréns, a quien tanto se le debía.

FA: Es difícil reivindicar hechos y personas cuando se tienen ideas preconcebidas, aunque existan muchas pruebas que demuestren la verdad; pero todo depende de la buena voluntad y talla intelectual de las personas a las que se aportan dichas pruebas.

SI: Este año, en los actos organizados por el Excmo. Ateneo sí se le ha nombrado varias veces, pero en una publicación de la misma institución lo nombra igualándolo al grupo de ateneístas que lideró Izquierdo.

FA: La vida es así; muchas veces los hechos niegan las palabras; pero la Historia, tarde o temprano, pone a cada uno en su lugar. Gracias a Dios, dentro del mismo Ateneo hay destacados miembros que están reivindicando su labor, como los doctores Cruz Giráldez y Domínguez León, pertenecientes a su junta de gobierno.

SI: Usted, como historiador, y con esta abundante e irrefutable documentación, puede escribir la historia, no sólo de la Cabalgata, sino de tan preclaro sevillano.

FA: En ello estamos. Debo decir que, aunque la idea de la Cabalgata partió de mi bisabuelo y él estuvo hasta su muerte haciendo importantes contribuciones a la misma, tengo claro que don Vicente, por su edad, no podía haber visto este sueño realizado sin el empuje de la juventud de José María Izquierdo, ni éste lo hubiera logrado sin el fundamental apoyo de mi bisabuelo. José María Izquierdo, por desgracia, murió joven, vivió sólo cinco Cabalgatas; mi bisabuelo trece y hasta el último año de su vida estuvo volcado en tan bella empresa.