Engañada Inés Arrimadas, el núcleo original de Ciudadanos va abandonando el partido

Se lo advirtieron muchos y muchas veces: que para Pedro Sánchez ella no era más que un clínex de usar y tirar. Apoyó la última prórroga del estado de alarma  -innecesario ya para tantos juristas que dudan de su constitucionalidad- y salió ufana del acuerdo declarando que había provocado desmarcar a los independentistas de la mesa de negociación. El Gobierno desmintió sus afirmaciones. Ahí empezó a percatarse  -ingenua a más no poder en política-  de que se burlaban de su vanidad. Y en cuanto le trincaron la quinta prórroga, se descubrió hasta dónde la habían engañado, porque ni exclusión de los independentistas ni gaitas: secretamente, para que Arrimadas cayera en la trampa de su ridículo protagonismo, Sánchez había pactado nada menos que con Bildu la derogación total de la reforma laboral de Rajoy.

Ha hecho trizas las perspectivas electorales de Ciudadanos, por mucho que los últimos fieles, como su portavoz Edmundo Bal, le hayan hecho el quite de la congruencia a lo incongruente desde todo punto de vista y a juicio de los mejores y más prestigiosos observadores y comentaristas políticos, como Carlos Herrera desde la COPE, que ya apoda a Arrimadas como “mamá Inés”.

Edmundo Bal  -muy enojado según fuentes de toda solvencia en Ciudadanos-  busca denodadamente refugio a la dignidad en las apariencias que, llegados a este punto del lamentable papel jugado por Arrimadas, ya son imposibles: “Sánchez no tiene un nuevo socio. Lo que tiene es un partido de Estado”. Pero la opinión pública piensa más bien  -y acierta-  que lo que tiene es un partido partido. Vamos, un partido rotoLa frase de Bal es, según una militancia que ha dicho pies para que os quiero, “algo así como si quien se siente tonto quiere ahora que también lo seamos los demás”. Y añaden: “Esto es intolerable, esto ya no es lo que era, el castañazo electoral va a ser bestial, porque una complicidad con comunistas que ha provocado aún más el confinamiento de los españoles, no hay electorado que lo olvide ni candidato que sea perdonado, así que pasen tres años”. Los hasta ahora simpatizantes naranjas están que trinanArrimadas se les ha caído, no la soportan: “Ha demostrado ambición más que inteligencia, ceguera política más que verlas venir de lejos, con lo fácil que es divisar a un embustero compulsivo y enfermizo como Sánchez. Pero ha ido de Agustina de Aragón sin serlo”.

Marcos de Quinto ha sido, como todo el mundo sabe ya, el último relevante que se ha ido. Y se ha ido estando con ética hasta última hora, sometiéndose a la disciplina del partido votando afirmativamente el apoyo a la prórroga. Y adiós después,  adiós “para nunca volver” a CiudadanosDe Quinto ha sido la gran congruencia política de la semana pasada y, cómo no, el gran elegante en un tiempo sin elegancia, lo mismo que un señor auténtico en medio de tantos falsos señores… y señoríasArrimadas lo ha abocado a que la política con Ciudadanos le parezca incompatible con los principios más decentes de servicio a los intereses generales que ella tanto esgrime “para disfrazar los particulares”, como no se callan ya en la militancia que va cogiendo puerta.

El otro gran disidente del vuelco de Ciudadanos con Arrimadas ha sido Girauta, que estos días ha llegado a calificarla de dictadora, equiparada a Sánchez, como si le hubiera recordado el refrán, pero con giro de estado de alarma: “Dime a quién apoyas y te diré quién eres”.

Pero es que hasta Albert Rivera  -la más deseada entrevista que nadie consigue hasta el momento (¿podría Herrera?)-, hasta Albert Rivera ha salido por las peteneras de las redes y ha defendido a Vox ante quienes han rechazado que usara en su exitosa caravana por toda España la bandera que es de todos: “A mí me parece muy bien que cualquier ciudadano, vote a quien vote, pueda lucir nuestra bandera nacionalcomo sucede en cualquier país del mundo.Algunos sabemos lo difícil que es para muchos españoles hacerlo en algunos lugares de nuestro país. Se llama libertad”.

Estas palabras se han interpretado por muchos como un mensaje entre líneas para Ciudadanos. Una velada alusión a su postura respecto a la faena y el daño de Arrimadas al partido que él impulsó desde su fundaciónSe ha definido claro en un tema para que simultáneamente se le entienda en otro. Y el que tenga oídos para oír, que oiga.

1 Comment

  1. Blanca dice:

    Con este sempiterno sistema PP=PSOE y sus comparsas de la prensa, yo también me iría y que arregle España el maestro armero. Arrimadas es una joya. En este momento de voceros peperos y psoeros, es la única espèranza de algo sensato. Lo tiene todo: es inteligente, sensata, sincera, honesta, con sentido de estado y sentido común. Guardando las diferencia, se puede decir que “No se puede regalar flores a los cerdos”.

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