Las fuertes rachas de viento que vuelven a azotar Sevilla están provocando, de nuevo, multitud de incidencias a lo largo y ancho de la ciudad que mantiene a pleno rendimiento a los bomberos y Policía Local. Se anuncia la llegada de fuertes lluvias para la noche que ha obligado a activar la alerta amarilla

El fuerte viento del suroeste está azotando de nuevo toda la provincia de Sevilla con especial intensidad en la capital donde la intensidad del viento está provocando de nuevo problemas en el arbolado de la ciudad, mobiliario urbano, carteles publicitarios y tendidos eléctricos afectados por el nuevo temporal que vuelve a poner a prueba a los servicios de emergencias, que no dan abasto para atender las decenas de incidencias que se vienen registrando desde primeras horas de la tarde.

La Plaza Nueva cerrada ante la amenaza de caída de una palmera

La Plaza Nueva cerrada ante la amenaza de caída de una palmera

La Agencia Estatal de Meteorología mantiene la situación de alerta amarilla por fuertes vientos y lluvias mientras que desde el servicio de Emergencias Sevilla se alerta de la llegada de un frente muy activo por el oeste que dejará fuertes precipitaciones en la capital en el transcurso de las próximas horas, por lo que, una vez más, se aconseja a la población que se extremen las precauciones especialmente en los desplazamientos.

El concejal delegado de Seguridad, Movilidad y Fiestas Mayores del Ayuntamiento de Sevilla, Juan Carlos Cabrera, ha afirmado que se han puesto ya en carga el “mayor número de efectivos” de Bomberos, Policía Local, Protección civil y del servicio de Parques y Jardines con el objetivo de minimizar los efectos del viento.

Cabrera ha explicado que se han cerrado “por precaución” todos los parques de la capital y que se trabaja para que las incidencias que se produzcan sean atendidas “lo más rápido posible y sean minimizadas al máximo”. “Estamos en alerta y una vez más se activarán todos los servicios públicos esenciales para cubrir las situaciones marcadas por la meteorología adversa. Lo más preocupante no son las lluvias, sino las rachas de viento que alcanzan velocidades importantes, y eso causa estragos importantes en las ciudades”, agrega.