El Ministerio de Iglesias insulta desde su ignorancia a la tauromaquia
El director general, ex novio de Tania Sánchez y con un bar vegano, aprovecha para promocionar lo suyo

No sólo es mucho más que discutible que los animales puedan ser sujetos de derechos y no de deberes, sino que el director general de Derechos de los Animales (sic), Sergio García Torres, propietario de un bar vegano en el céntrico barrio de La Latina de Madrid, pudiera estar incurso en un conflicto de intereses con sus atropelladas y dogmáticas declaraciones y medidas en favor del tofu y en contra de la tauromaquia, actividad legal y regulada con exhaustividad y detalle que además está reconocida como patrimonio cultural en la normativa vigente.

Según el mencionado activista anti taurino, ex novio de Tania Sánchez antes de que lo fuese el propio Pablo Iglesias (la tendencia de esta gente a colocarse por colleras y por entrepierna parece no tener límite), el toreo es “un negocio de señores de la corte” y una forma de “control masculino sobre la naturaleza”, según expone en un artículo panfletario publicado el pasado 6 de enero

Para García Torres, experto en zanahorias, papayas, pepinos y berenjenas, la tauromaquia es hoy día “un espectáculo que es sólo la caricatura de lo que fue en otra época y del que no queda ya más que la defensa de un negocio de señores de la corte; señores que viven del dinero público de las diferentes administraciones porque, si dependieran de la venta de entradas, habrían desaparecido hace tiempo”, cosa que, al parecer, no traslada al cine español, a pesar de que es sabido que los toros es el espectáculo menos subvencionado de todos los existentes en los Presupuestos Generales del Estado, con una cantidad que no alcanza el 0,00001%

Para el muy sectario defensor del cuscús, la quinoa y las algas en beneficio de su restaurante, la tauromaquia “es la representación del control masculino sobre la naturaleza, algo que sin duda ha quedado atrás” y señala con absoluto menosprecio e irrespeto que se trata de “un ejercicio de insensibilización hacia el trato a los animales en pro de la victoria de un hombre”.

Venido completamente arriba, García Torres ha querido convertirse mediante su ágrafa proclama en homólogo de José María de Cossío y señala que “¡Por algo el torero más aclamado sigue siendo José Tomás! Un torero más cercano a un suicida de lo que pudo suponer Curro Romero, conocido -dice el mamarracho- por sus grandes carreras delante del toro y sus saltos mortales sobre la barrera”.

Entre los dogmas que enuncia para conversos de su fe, García Torres desgrana que “La tauromaquia es un ejercicio de insensibilización hacia el trato a los animales en pro de la victoria de un hombre. Podemos intentar blanquear, intentar hacer listados de personajes ilustres, o no tanto, a los que este espectáculo apasionaba; podemos darle una pátina de progresía pero, sin duda, son vanos intentos por reescribir una realidad que es innegable”.

O sea, que lo verdaderamente innegable es que la intolerancia absoluta corre por sus venas y que sus afanes dictatoriales, pretendiendo convertir en sujetos imposibles de derecho a animales que no son capaces de responder de ellos, le abotargan el intelecto con el único fin de seguir en la sopa boba de un Ministerio llamado de Derechos Sociales y Agenda 2030 que guarda la misma relación con lo suyo como la NASA y el gazpacho.

Como la chulería y la osadía suele abarrotar las cavidades cerebrales de especímenes semejantes, el pasado 15 de diciembre, este mismo caballero se atrevió a amenazar a la vicepresidenta Carmen Calvo y al diputado vasco Eneko Andueza, que habían elogiado la tauromaquia, con la expulsión del PSOE: “Desde el respeto, sorprende mucho cómo en la actualidad se puede argumentar la defensa de la tauromaquia desde una visión progresista, PSOE en origen rechazaba este cruel espectáculo. Si Pablo Iglesias Pose dirigiera ahora el PSOE tú y Carmen Calvo podríais ser expulsados”.

Lo que parece seguro es que, efectivamente, Calvo y Andueza serían expulsados del gobierno, pero no si lo dirigiera Pablo Iglesias Pose, sino si quien gobernara fuese su caudillo, Pablo Iglesias Turrión, a quien tanto debe y a quien tanto obedece por el bien de su restaurante.




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2 Comments

  1. Edgar dice:

    Es un error creer que los derechos impliquen where’s, eso sólo corresponde a los derechos de 1a a 3a generación, que son exclusivamente de humanos, pero los de 4a generación son adquiridos solamente por el hecho de nacer como son el derecho a vivir, a no ser maltratado, que es lo que si se deben corresponder a los animales.

  2. Edgar dice:

    Es de poco caballeros meterse con los asuntos personales de cualquiera, esos ataques ad hominem son recursos de cobardes, que no defiende ni espalda el intento de defender la afición a la tauromaquia.

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