El inversor y empresario sevillano Rosauro Varo entra como consejero en Prisa tras la destitución de su presidente, Javier Monzón, ex presidente de Indra

Todo un corrimiento de tierras en el consejo de administración del muy disminuido Grupo Prisa. La compañía Telefónica, presidida por José María Álvarez Pallete, y el fondo de inversiones Amber Capital, gestionado por el empresario Joseph Ourghoulian, que hasta ahora ocupaba el cargo de vicepresidente de Prisa, han pactado la destitución de Javier Monzón, el sempiterno presidente de Indra, que ocupó el cargo en esta multinacional tecnológica desde 1993 hasta que el Gobierno de Mariano Rajoy y Soraya Sáenz de Santamaría lograron su cese, después de más de 20 años al frente de su gestión, la cual, entre muchas cosas, se suele encargar de las operaciones de recuento de votos en casi todas las convocatorias electorales habidas desde entonces.

Todo parece indicar que el sevillano Rosauro Varo, amigo personal de Álvarez Pallete, accede al consejo de administración de Prisa como persona de confianza del presidente de Telefónica, mientras que el economista Javier Santiso lo haría como hombre cercano a Ourghoulian, que ahora ocupa la presidencia interina de Prisa. Entre ambos accionistas (Amber con el 30% y Telefónica con el 9,4%) ostentan la mayoría suficiente para controlar el grupo editorial.

La batalla, a su vez, supone un serio revés para los intereses del Banco Santander, quien apoyó en su día un intercambio de cromos entre Indra y el Grupo Prisa, lo que permitió que el hasta entonces presidente de Prisa, Fernando Abril-Martorell, hijo del ex ministro del mismo nombre y ex vicepresidente de los gobiernos de Adolfo Suárez durante la Transición, pasara a presidir la compañía Indra, mientras que el destituido por el gobierno del PP, Javier Monzón, pasó a ocupar el lugar de Fernando Abril al frente de Prisa en 2018.

Para terminar de completar el mapa, el pasado mes de noviembre, doce días después de celebradas las elecciones norteamericanas, Ana Patricia Botín, presidente del Banco Santander, ordenó la entrada como accionista minoritario en Indra, tal vez para posicionarse en esta nueva guerra que muchos ya vaticinaban.

Todo parece indicar que durante la presidencia interina de Ourghoulian en esta nueva etapa, el Grupo Prisa procederá a desmembrarse en dos áreas bien diferenciadas, la de Medios y la que corresponde al sector editorial de Santillana, cuyas actividades se extienden a casi toda Latinoamérica.

Por su parte, la aparición de Rosauro Varo, que actualmente forma parte del consejo editorial de El Español, el periódico digital de Pedro J. Ramírez, constituye un paso más en la meteórica carrera ascendente del emprendedor sevillano, que pasó de montar una pequeña empresa de reparto a domicilio de botellas de alcohol a afamado empresario local de discotecas y luego a exitoso gestor de servicios de telefonía con Pepe Phone junto a Javier Hidalgo, propietario de Air Europa y Viajes Halcón.

La venta de Pepe Phone les reportó una suma cercana a los 160 millones de euros y desde entonces, como presidente de GAT Inversiones, Rosauro Varo no ha cesado en su constante carrera de diversificación y crecimiento, convirtiéndose en inversor de referencia en Cabify, además de en otras muchas áreas que abarcan desde la eco-hostelería a las tecnológicas (es accionista de Telefónica) y también el sector inmobiliario. Es también patrón de la Fundación Alalá, dedicada a la integración social en el barrio de las Tres Mil Viviendas de Sevilla.

Tanto Varo como Hidalgo se convirtieron durante años en personajes de interés en las revistas de sociedad por sus constantes apariciones en fiestas de celebrities y por sus escarceos sentimentales con mujeres de relumbrón.

Rosauro Varo mantuvo hace años una relación con la duquesa de Montoro, Eugenia Martínez de Irujo, y más tarde con la diseñadora de modas y ex esposa de “El Cordobés”, Vicky Martín Berrocal. Actualmente es pareja de la bella cantante y actriz Amaia Salamanca, con la que tiene tres hijos, Olivia, Nacho y Mateo.

Rosauro Varo es un importante coleccionista de arte contemporáneo, afición que al parecer comparte con su amigo Álvarez Pallete. Su madre, Juana Amalia Rodríguez Hernández, fue diputada socialista por Sevilla en el Congreso de los Diputados hasta 2019. Su padre, Rosauro Varo Baena, es epidemiólogo. Su hermano, Nacho, es traumatólogo y ha abierto una clínica en Madrid recientemente.




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