El Gobierno de Pedro Sánchez ya no da la talla ni para el socialista Miguel Bosé

“El gobierno del país no da la talla, pero eso ya lo sabíamos”, ha manifestado en su cuenta de Instagram el cantante Miguel Bosé, que antes de ayer perdió a su madre por contraer la enfermedad del coronavirus. Con tal declaración, el artista internacional se suma a otros famosos que están arremetiendo contra el Gobierno y su lamentable y tardía gestión a la crisis del Covid-19.

Ni Miguel Bosé es ya capaz de reprimir sus ataques al Gobierno del PSOE en la manifiesta incompetencia para afrontar la crisis del coronavirus. El gran artista ha escrito en su cuenta de Instagram:

“El dolor y la frustración que siento viendo esto y sabiendo todo lo que hay detrás, desde el sufrimiento de las familias hasta el esfuerzo solidario de los profesionales del orden público y hospitalario, me indigna de tal manera que lo único que deseo es ver el fin de tanto pesar. El gobierno del país no da la talla, pero eso ya lo sabíamos. Aquí en México el ataque apenas está empezando. Lo peor está aún por llegar. Estoy con todos y cada uno de vosotros. Fuerza y aguante. Os quiero”.

Desde la capital azteca, el polifacético intérprete de tantos éxitos  -entre ellos “Sevilla”–  no ha podido aguantar más su tenso estado emocional, de manera especial conociendo ayer la muerte de su madre, la famosa Lucía Bosé, por coronavirus.

Miguel Bosé no es precisamente un caso sospechoso de eso que ahora la izquierda, siempre demagógica y nunca crítica consigo misma, llama “un facha”. De Bosé sabe todo el mundo su original simpatía política hacia el PSOE, respetada por el PP hasta el punto de que llegó a presentar en TVE 1 y en tiempos del Gobierno de Aznar su propio programa “El Séptimo de Caballería”, algo impensable al contrario: que un artista del PP sea contratado por la televisión pública cuando gobierna el PSOE  -y menos aún como ahora, con Podemos-. Recuérdese la purga de grandes profesionales que llevó a cabo el PSOE tan pronto como en 2018 eligió a dedo y sin concurso a la periodista Rosa María Mateo como presidenta y administradora única. Desde entonces son incontables las veces por las que ha sido acusada de manipuladora y censora de la información, así como de los contenidos en general de RTVE. Rosa María Mateo no tuvo en cuenta absolutamente los méritos de quienes en concreto eran los rostros televisivos del momento en que ella llegó. Fulminó a todo el que no era simpatizante del PSOE.

Miguel Bosé apoyó la campaña del PSOE en las Elecciones Generales de 1996, mientras que Julio Iglesias lo hizo con el PP, cuando José María Aznar ganó a Felipe González.

Al llegar la etapa socialista del Gobierno de José Luis Rodríguez ZapateroMiguel Bosé volvió a decantarse públicamente por este, incorporándose a la Plataforma de Apoyo a Zapatero, lo que en siglas fue PAZ, que asimismo contó con las bendiciones de artistas como Joaquín Sabina, Pedro Almodóvar, Concha Velasco, Miguel Ríos, Víctor Manuel o Ana Belén. Y a propósito de esta última, también fue contratada con objetividad artística por el PP de Álvarez del Manzano para protagonizar la campaña publicitaria que fomentaba el turismo en Madrid. Otro ejemplo de lo inconcebible al contrario, si el PSOE hubiera estado en el Ayuntamiento, incapaz de reconocer la valía de artistas de derechas o identificados con el régimen franquista. A uno de ellos  -¿se imaginan?-  le costó mucho conseguir en el cortijo andaluz socialista la Medalla de Andalucía. Arduas mediaciones y deseos incontestables lo hicieron finalmente posible tras gestionarse durante varios años.

Miguel Bosé, sin embargo, fue desmarcándose del PSOE a medida que se desengañaba con lo que veía y comprobaba de falso como formación verdaderamente demócrata. Uno de los hechos determinantes fue la aparición de Podemos, pero en cuanto supo de las estrechas vinculaciones de la formación morada con la dictadura venezolana, pues la oposición de Miguel Bosé ha sido clara al régimen comunista de Nicolás Maduro, además de su rechazo total a un gobernante que tiene sumida a la población en una crisis económica que permite el hambre y las necesidades más básicas de millones de seres humanos, sin olvidar a los presos políticos.

Bosé es un caso raro de inteligencia y sensatez política entre artistas, que ha demostrado cambiar sus posiciones tan pronto como los responsables del poder le han defraudado respecto de lo que anunciaban. Por eso últimamente se pronunció a favor de Juan Guaidó en Venezuela, reconociéndolo a título personal como presidente legítimo del país. Como no aprobó la postura ambigua y cobarde de Pedro Sánchez, el artista le envió un tuit expresándole lo siguiente: “Sr. Presidente @sanchezcastejon, ¿para cuándo su apoyo PÚBLICO a Venezuela? Toda España y el resto del mundo esperan su posicionamiento, que hasta ahora sólo ha sido privado, entiendo. Pero queremos oírlo dicho de su boca. ¿Para cuándo? ¿O Pablo no le da el permiso? Quedamos a la espera”. Por supuesto, ni Bosé ni nadie tuvimos una declaración en la que un timorato y embustero Pedro Sánchez tuviera el coraje de pronunciarse no ya a favor, sino al menos en contra.

El gran artista internacional ha sido fiel a sus principios democráticos, una recomendable referencia para tantos españoles inamovibles que llaman impropiamente “cambiar de chaqueta” a quien o quienes simplemente modulan sus votos en función de la veracidad o falsedad de los políticos a los que inicialmente creemos.

La objetividad y sensatez de Miguel Bosé ha quedado palpable hasta en el apoyo y defensa de Amancio Ortega por sus donaciones.

Ante la más que evidente incompetencia de un Gobierno socialista para dar cobertura a los gravísimos problemas que está planteando a diario  -incluso por horas-  el avance de la pandemia en España, Miguel Bosé, como tantos españoles a quienes saltan a la vista las carencias dramáticas para atender a los enfermos (material sanitario básico, personal médico y de enfermería en peligro, falta de hospitales y camas, escasez de medios tan decisivos para salvar vidas como los respiradores, etc.), no se ha callado públicamente, sabedor de la repercusión mundial que como personaje célebre del espectáculo tienen sus denuncias contra el Gobierno de Pedro Sánchez que, no se ha andado con rodeos el gran intérprete, “no da la talla”; añadiendo “pero eso ya lo sabíamos”.

Pepe Fuertes


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