El Ejército recrea el puente de barcas que unió las dos orillas

Como parte de las actividades a celebrar con antelación al desfile de las Fuerzas Armadas del sábado 1 de junio, el Ejército hace un auténtico regalo a Sevilla, le brinda una retrospectiva histórica excepcional: la recreación del antiguo y desaparecido puente de barcas, a través del que se pudo cruzar por primera vez de una orilla a la otra del Guadalquivir, enlazando a Sevilla con Triana.

El puente de barcas fue en tiempos pasados el que facilitó la única posibilidad de recorrer a pie la distancia que separaba las márgenes del río. Su utilidad fue tal que sirvió incluso para que la primera cofradía trianera pudiera alcanzar el centro de la ciudad. Esa primera cofradía fue la de la O, que inauguró entre las hermandades de Triana poder hacer estación de penitencia a la Catedral.

La construcción del puente de hierro y pilares favoreció sustituir al de barcas. De inspiración parisina, se le denominó de Isabel II, bajo cuyo reinado se ejecutó; sin embargo, el pueblo fue llamándolo como realmente es conocido, escrito y cantado por sevillanas: el puente de Triana, que incluiría en el extremo de su trayectoria por el viejo arrabal a la capillita del Carmen, de arquitectura regionalista y debida a Aníbal González.

El Ejército pone estos días a disposición de los sevillanos la oportunidad única de asomarse, desde las riberas del Guadalquivir, a una época de la ciudad que revive en su puente de barcas.



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