La ordenanza municipal reguladora del transporte de viajeros en coches de caballos especifica en su artículo 22 que los carruajes se situarán diariamente en los estacionamientos designados previamente por el Ayuntamiento como paradas oficiales, pero la normativa se incumple reiteradamente por parte de algunos cocheros que estos días protagonizan estampas impropias de una ciudad que vive del turismo.

Numerosos ciudadanos han mostrado sus quejas por la actitud de algunos cocheros que utilizan espacios prohibidos para estacionar los carruajes, caso de la Plaza Virgen de los Reyes, convertida en todo un establo, o en la Puerta de Jerez donde los cocheros estacionan donde les apetece, sin que nada ni nade les llame la atención. Incluso la Policía Local de Sevilla parece hacer la vista gorda ante el reiterado comportamiento de los cocheros, como se puede apreciar en la fotografía captada el pasado miércoles festivo.


Un patrullero de la Policía Local pasa junto a los cocheros mal estacionados sin llamarles la atención.

Un patrullero de la Policía Local pasa junto a los cocheros mal estacionados sin llamarles la atención.

El caso de la Plaza Virgen de los Reyes ha sido estos días especialmente llamativo, pues las paradas oficiales se encontraban prácticamente desiertas a diferencia de la zona situada en la Puerta de los Palos de la Catedral, donde se agolpaban una docena de coches de caballos, obstaculizando el tránsito de los viandantes y provocando fuertes olores.

La normativa especifica claramente la prohibición de estacionar en otros lugares que no sean las paradas oficiales, salvo en los periodos estivales, previa propuesta de las Asociaciones de Profesionales de Empresarios y Trabajadores representativas del sector, y por breves periodos de tiempo,  al objeto de evitar una exposición continuada del caballo al sol.

Coches de caballos ocupando zona peatonal de Puerta de Jerez.

Coches de caballos ocupando zona peatonal de Puerta de Jerez.

En la zona de Puerta de Jerez también se ha podido constatar como algunos cocheros dejaban estacionados los carruajes en zona peatonal incluso sin vigilancia contraviniendo el artículo 21 de la ordenanza municipal que prohíbe a los conductores de carruajes separarse de sus coches mientras estos se hallen enganchados en la vía pública.

El apartado G del artículo 36 de la ordenanza municipal considera falta grave el estacionamiento del carruaje en lugares distintos de las paradas oficiales o autorizadas, para lo que se establece una sanción de 900 euros.