La Policía Local de Sevilla confía que el mal tiempo previsto para este fin de semana evite las “botellonas” que proliferan en una veintena de “puntos calientes” de la ciudad, donde este fenómeno social se ha convertido en un problema que ningún gobierno municipal ha conseguido solucionar.

El mal tiempo es el único obstáculo que se encuentran las personas, jóvenes en su mayoría, que se congregan los fines de semana para beber en la calle hasta altas horas de la madrugada, si bien con la llegada del otoño, las “botellonas” empiezan los miércoles, sobre todo en la zona de Viapol, si bien la Policía ha conseguido evitarlas en días pasados.

No obstante, la Policía Local ha puesto en marcha un dispositivo especial para evitar no sólo las concentraciones nocturnas de personas, sino también de día, especialmente en los bares de copas del Paseo de Colón, donde el pasado fin de semana al menos cinco establecimientos fueron sancionados por exceso de ruido.

Además del ruido, la Policía y los Bomberos han detectado en los bares del Paseo de Colón al menos un centenar de elementos colocados de forma irregular, una actuación que se ha llevado a cabo en el marco del plan de inspecciones de establecimientos que el Ayuntamiento ha activado en distintas zonas de la ciudad, sobre todo en aquellas de más afluencia.


Estos bares de copas, incumplen las garantías de accesibilidad universal, “pues se impedía el tránsito de peatones”; así como falta de seguridad y autoprotección, “con el consiguiente riesgo para los clientes”, y la ausencia de licencias y permisos exigidos, según fuentes municipales. Se trata de inspecciones que se vienen produciendo desde hace al menos diez días.

En los diferentes locales analizados, se habían dispuesto en la zona peatonal en la parte frontal instalaciones efímeras para el ejercicio de la actividad y la ocupación por los clientes.

En líneas generales, a requerimiento de Policía Local y Bomberos, ninguno de los toldos instalados acreditó la certificación de cumplimiento de la normativa de protección contra incendios, como elementos ignífugos. Todos ellos disponían de instalaciones eléctricas no contempladas en la autorización para los sistemas de iluminación y de calefacción, que tampoco estaban autorizados. “Esta circunstancia constituye un evidente riesgo para el usuario para la clientela”, advierten.

“Independientemente de las licencia de las mesas legalmente autorizadas, todos los establecimientos habían instalado mesas y soportes adicionales, convirtiendo maceteros en nuevas mesas, tapas de cristal en posavasos, etcétera, y todo esto superando lo contemplado en la licencia”, recalca. De esta forma, aumentan de forma ilícita el número de mesas y, por tanto, la cifra de personas en la zona acotada.

En los seis bares que se inspeccionaron se detectaron 26 mesas por encima del número autorizado, 39 focos y 35 calentadores instalados sobre las estructuras de los toldos, incumpliendo la normativa de autoprotección. Además, tres de los sistemas toldos no tenían licencia municipal, los cuales tenían dimensiones entre seis y ocho metros cada uno.

Se contabilizaron nueve jardineras irregulares empleadas como soporte similar a mesa y uno de los establecimientos tenía los extintores caducados. A su vez, se detectaron 14 veladores y sillas instaladas fuera del horario autorizado.

La saturación de estos elementos impedía el acceso de los equipos de emergencia de Policía Local, Bomberos y 061, en caso de tener que realizar una asistencia, así como el desalojo de las zonas afectadas en caso de emergencia.