Aún no se sabe si saldrá la Virgen de los Reyes y quizás oculte la Junta que tampoco habrá Semana Santa el año que viene

El arzobispo no se ha pronunciado todavía sobre la posibilidad de que el próximo 15 de agosto procesione la Virgen de los Reyes. Y si ello sucediera, también habría que aclarar si tanto su salida como su entrada se podría efectuar, como es tradicional, por la Puerta de los Palos de la Catedral, pues hay un tema que añadir en este año: las obras de la calle Mateos Gago que, al menos ahora mismo, tienen ocupada la casi totalidad de la plaza que, al pie de la Giralda, lleva el nombre de la Patrona de Sevilla.

Hasta el momento, todo es pura incertidumbre. Porque cuando se suspendió la procesión del Corpus, no se hizo tomando ya la misma decisión para el caso de la Virgen de los Reyes el 15 de agostoEl arzobispo ha dejado así entrever que apura todo lo que puede el margen que le ofrece aún acercarse hasta esa fecha.

La decretada “nueva normalidad”, que ya está en manos de la Junta de Andalucía por lo que se refiere a transferencias de poder para autorizar o no la salida de la Virgen de los Reyes (por mucho que la Junta diga que la pelota está en el tejado de los ayuntamientos) no sabemos si dará el visto bueno. Porque además el consejero de Salud y Familias, Jesús Aguirre, ha salido como un cabo suelto asegurando que se delega a los ayuntamientos el placet a las romerías y procesiones. Es como si de pronto le hubiera hecho el quite al BOJA y a sus notorias deficiencias.  Y va a su aire el consejero sin tener en cuenta a la Conferencia Episcopal, proclive a que se celebren los cultos externos siempre que se cumplan las normas de seguridad.  A decir verdad resulta sorprendente que más de quinientas normas dictadas para regular en nuestra Comunidad la vida de los próximos meses, no hayan contemplado un solo apartado expreso para las procesiones, con lo que de sustancial forman parte de la más esencial naturaleza de Andalucía. Es una laguna absolutamente increíble e inesperada en el caso concreto de nuestra Comunidad. Los pésimos redactores del texto normativo han abarcado a las ferias, cuya celebración no prohíben, pero tampoco recomiendan. Y, sin embargo, se han dejado fuera la consideración especial de los cultos externos, de las procesiones, las cofradías y hermandades en la calle. Quizás haya habido una premeditación en hacerlo, en provocar intencionadamente ese vacío legal, pretendiendo evitar ser impopulares, sin el valor suficiente para haber admitido que piensan dejar a la ciudadanía más tiempo sin poder ver a sus pasos en las calles. ¿Ocultan saber de antemano que tampoco habrá Semana Santa el año que viene? La Junta de Andalucía se ha propuesto la meta de salir de esta “nueva normalidad” durante la próxima primavera de 2021. Y ha aclarado que ese tiempo está previsto “como mínimo”. ¿Qué quiere decir “como mínimo”? ¿Persigue la Junta de Andalucía ir dando poco a poco la mala noticia de que no va a permitir que salgan las cofradías en la nueva Semana Santa? ¿Dos años seguidos entre este y el que viene? Conscientes los políticos  -y en especial los consejeros y el propio presidente de la Junta de Andalucía-  de que una determinación semejante acaba con sus carreras y descalabra a sus partidos, parece que se disimula en los preceptos vigentes una medida peligrosamente impopular como la de volver a suspender la Semana Santa.

El consejero de la Presidencia, Bendodo, ya ha advertido que no le temblaría el pulso si tuviera que obligar a la ciudadanía a un nuevo confinamiento. Pero, ¿ha pensado que tampoco les temblará el pulso a los electores el día que depositen sus votos en las urnas?, ¿lo ha pensado desde un partido como el Popular que de por sí tiene cogida la Presidencia de la Junta con alfileresgracias a los acuerdos con Vox?

La Junta es, en opinión de muchos arrepentidos del Partido Popular, “más sanchista que Sánchez, como otros son más papistas que el Papa”. Y argumentan que Sánchez anuncia al menos una vuelta a la normalidad en España con más posibilidades que las de Moreno en Andalucía, pues si el presidente del Gobierno central abre la mano a las opciones de tener vacuna o a que, sin haberse descubierto, el virus se vaya, el presidente de la Junta sólo volverá a la normalidad cuando llegue una vacuna. ¿Sometería el Partido Popular a la población a soportar la situación de que sin contagios fehacientes siguiera viviendo en una interminable precaución carente de sentido y sin causas contantes y sonantes que la justifiquen?

Todo está en el aire por culpa de una Junta que no se define, o no quiere definirse.

Mientras tanto, la clase política, del color que sea, está vendiendo la cuadratura del círculoAndalucía en nuestro caso y toda España como un destino turístico seguro. Llevamos mascarillas obligatorias (con multas de 100 euros por incumplimiento), hemos de mantener distancias de seguridad, están prohibidas las aglomeraciones, hay numerus clausus para ocupación de playas, teatros, campos de fútbol, plazas de toros, cines, museos, conciertos, bares, supermercados, etc.    Pero a la vez nos ofertan habitando en la seguridad frente a los contagios. Lo ha hecho el presidente del Gobierno de la Nación. España es segura. Lo ha hecho el consejero Marín, el de las torrijas caseras. Andalucía es segura. Lo ha hecho el alcalde de Sevilla, Juan Espadas, sacándose de la manga un sello internacional cuya existencia se ignoraba hasta que a él se le ocurrió como uno más de sus marketings baratos, los que hubieran dado al traste con los éxitos del mismísimo Julio Iglesias. Sevilla es segura. Y por decirlo ha empezado a decirlo hasta el Rey. Eso ya es más grave, porque el Rey debería escapar de recurrir a los viejos y malos trucos de los políticos. El Rey está obligado a significar la máxima y más confiada esperanza por encima del bajo rasero de los políticos.

En resumen, y con la primera prueba de fuego más inminente y cercana para Sevilla, está por resolverse a día de hoy la incógnita de si la Virgen de los Reyes sale en su tradicional procesión de la mañana del 15 de agosto. Si lo hiciera, ¿modificará su acostumbrado recorrido el estado en que se encuentra la plaza de su nombre hacia la que sale desde la Puerta de los Palos en la Catedral, junto a la Giralda?

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