El arzobispo de Sevilla, Juan José Asenjo, ha manifestado que la mayoría de los conventos de Sevilla se encuentran en buen estado y que “sólo cuatro o cinco” presentan mala situación. A pesar, afirma, que no son propiedad de la Archidiócesis, se ofrece para “tirar del carro” en su rehabilitación pero “no en solitario”

Monseñor Asenjo ha mostrado su disposición a liderar la rehabilitación de los conventos en mal estado si el resto de instituciones colaboran en ello, defendiendo que pese al debate público suscitado en torno al estado de conservación de los conventos y monasterios sevillanos, la gran mayoría de ellos están “moderadamente bien” y sólo “cuatro o cinco” presentan una “mala situación”, entre ellos los de San Leandro o Santa Inés. Al respecto, ha recordado que la archidiócesis de Sevilla “no es titular” como tal de tales conventos y monasterios, cuya propiedad corresponde a las diferentes órdenes religiosas, y “en solitario” tampoco cuenta con “capacidad para mantener” tales construcciones.

A tal efecto, ha manifestado que hasta él han llegado “propuestas” para crear “una fundación” entre la Archidiócesis y las instituciones públicas y así acometer la restauración de estos monumentos, indicando que su institución está dispuesta a “tirar del carro” de la rehabilitación de los conventos si las administraciones y demás entidades “se brindan” a colaborar en la tarea.

En relación a la iglesia gótico mudéjar de Santa Catalina ha avanzado que reabrirá finalmente “en enero o febrero” de 2019 después de que fuese cerrada al culto allá por 2004 a cuenta de su estado de conservación, y después de que en 2014 arrancase la primera fase del proyecto de restauración integral del monumento. El prelado sevillano ha manifestado que el párroco de Santa Catalina “se las promete muy felices” para reestrenar el templo el 25 de noviembre de este año, con motivo del día de Santa Catalina, si bien él no es “tan optimista” y ve más factible reabrir el templo “en enero o febrero” de 2019. El monumento, según ha recordado, constituye “todo un descubrimiento” en lo artístico y cultural e incluye una cripta que conserva las “huellas” arqueológicas halladas en el subsuelo de la construcción.