A punto de entrar Sevilla el lunes en la fase 1, el Ayuntamiento no vigila suficientemente las malas conductas en la desescalada

La calle se ha convertido en un auténtico peligro de contagio que favorecen cientos de irresponsables que no están respetando a la hora de los paseos o el deporte las distancias de seguridad. Mientras tanto, se hace notable la falta asidua y eficaz de la vigilancia policial, cuyos coches patrulla se diría que también se dedican a pasear en lugar de descubrir y llamar la atención siquiera de cientos de personas que están despreciando las recomendaciones sanitarias. Frente al egoísmo ciudadano que está haciendo de las peatonalizaciones una inconcebible situación constante de peligro, da la impresión de darse simultáneamente una relajación policial de la que parece haber sido consciente el Ayuntamiento, que este fin de semana aplicará medidas de corrección y hasta multas para los numerosos irresponsables.

Salta a la vista lo que está ocurriendo en Sevilla  -como en tantos lugares de España–  desde que se disfruta la situación de desescalada que ha permitido ya los paseos entre quienes conviven en una residencia. No se respeta la distancia de seguridad entre transeúntesApenas unos pocos se molestan en bajarse de las aceras ante la posibilidad de cruzarse en ellas con quienes vienen de frente. Pero la mayoría va a lo suyo, como si no se hubiera insistido bastante  -que se ha insistido-  en la necesidad imprescindible de mantener las distancias de seguridad de dos metros entre unos y otros. A cientos de ciudadanos les ha entrado por un oído y salido por el otro que una norma tal de obligado cumplimiento hace depender las cifras en avance para evitar los contagios. No han querido entender que bajar la guardia puede conllevar el regreso a los días anteriores del completo confinamiento, cuando la apertura a la desescalada se hacía del todo imposible.

Apartado especial, como siempre y una vez más, merecen los ciclistas y otros sujetos rodantes, que invaden las zonas peatonales a toda velocidad y con la agravante de no mantener ni mínimamente la distancia de seguridad con quienes caminan. Pero lo de las bicicletas y los patinetes no es nuevo en la infracción de las normas a que están sometidos estos vehículos. Antes incluso de la pandemia  -y durante años-  ya ha sido uno de los grandes problemas de la ciudad que el Ayuntamiento nunca supo resolver, por más que predique una idílica movilidad que no se corresponde con la realidad. Campan por sus respetos desde el mismo primer día en que empezaron a circular por las vías que se le antojan, no sólo por los carriles bici. Bicicletas y patinetes son la asignatura pendiente municipal contra quienes se burlan de lo establecido e incorporan a la vida sevillana uno de los grandes gruesos del incivismo. Ahora en la desescalada  -y se puede imaginar que en la inminente fase 1-  la policía municipal seguirá haciendo la vista gorda  -hay fotos y vídeos que lo demuestran-  a unos auténticos desaprensivos con la integridad física de los peatones, a lo que habrá que sumar el riesgo de contagio del coronavirus. Si “ancha es Castilla”, para qué decir cuánto les parece Sevilla a la hora de saltarse las normas. También ancha es Sevilla para ellos.

Se espera que el Ayuntamiento, y como anunció ayer viernes, desempeñe su importante papel de vigilante sobre las conductas de los cientos de insensatos, pues es palpable que no basta con el mero llamamiento a la cordura, el mero llamamiento para que cumpla lo regulado en estas difíciles circunstancias.

Ha comunicado, no obstante, que la Policía Local de Sevilla está incrementando en los últimos días el número de multas, como el jueves, cuando se impusieron 276 denuncias por no respetar la cuarentena ni las normas establecidas para las salidas.

Este diario ya publicó esta semana las medidas del Ayuntamiento para que los peatones ganen espacio durante este fin de semana, tanto en vías y avenidas relevantes de la ciudad, incluso con el corte del tráfico en calles como Águilas y San Pablo, en el centro, y la calle Betis y la avenida de la Cruz Roja en Triana.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *