Una sombrilla rosa para proteger a Sánchez

 

La más que evidente merma de participación en la 4ª Asamblea Ciudadana de Podemos, sin la presencia del profeta Iglesias y en la que hemos contemplado el grado de entusiasmo que despierta en Lilith Verstrynge y el resto de su tropa la futurible proclamación de una España republicana, resultaba perfectamente previsible, sobre todo desde que en ocasión anterior, un ponente de la formación que ridiculizó el trabajo realizado desde la Secretaría de Garantías que encabezaba Pablo Echenique, recibiera días después una monumental paliza a manos de unos encapuchados que le convirtieron en un “ecce homo” y le obligó a llevar durante varios meses un collarín.

En Podemos se ha iniciado una desbandada a medida que sus principales dirigentes iban incurriendo en imputaciones judiciales y en condenas firmes que les situaban al borde de convertirse en una banda de forajidos. Desde Pablo Iglesias a las hermanas Serra y de Alberto Rodríguez a Pablo Echenique, la huida por la lista de sumarios judiciales abiertos entre la cúpula de Podemos es constante porque el historial acumulado se aproxima al de un gang callejero del estilo de “El Vaquilla”.

Al mismo tiempo que eso sucedía, no obstante, esos mismos dirigentes han engrosado sus cuentas corrientes y sus activos patrimoniales hasta límites que parecían insospechados cuando comían recortes de pizza y cantaban canciones de Quilapayún y Víctor Jara acampados en la Puerta del Sol. Hay que ir dejando paso a la siguiente hornada de privilegiados y que el reparto alcance poco a poco a la red clientelar necesaria para mantenerla engrasada y en activo.

Iglesias ha desaparecido del planeta podemita y aún no ha abierto sucursales de su demagogia atroz, pero ya se dispone a tomarle el relevo la siguiente tropa de futuras ricachonas gratificadas con la impudicia que acostumbran por la vía digital. Su previsible sucesora, la ministra Ione Belarra, también conocida como “la niña de la curva”, ya ha colocado a su novio de asesor como medida precautoria mientras continúa con sus recetas como de Manuela Carmena de “amor, mucho amor”, lo mismo para solucionar el conflicto de Cataluña que para frenar al ISIS de los cortacabezas en Oriente Medio.

Seguro que conocen la imagen de esa señora en chancletas con sombrilla rosa que ilustra estas líneas tratando de proteger del sol la calvorota de un ponente macho en una actitud que pudiera ser portada de un manual sobre el heteropatriarcado en Kazajstán o en Swazilandia. La señora en cuestión, al parecer, es Rosario Pardiñas, otra asesora colocada a dedo en el Ministerio de Yolanda Díaz, cual niñera de la Montero, a costa del erario público, cuya misión principal consiste en preparar unas croquetas deliciosas a destiempo y proteger del sol a las criaturas que le regalan “su primer Luisvi”.

Las manifas y concentraciones de Podemos sólo tienen éxito cuando sus huestes intuyen que habrá patadas contra la Policía y que la convocatoria puede terminar en lanzamiento de piedras o en emplear los puños. Si es para escuchar la palabrería al uso de sus ‘dirigentas’ hablando de “niños, niñas y niñes” o para prorrumpir eslóganes baratos, que no los llamen, porque los únicos que responden a sus reclamos son el sector poli-mili de la causa.

En la Plaza de Colón, por la mañana, habría como mucho dos o tres personas, convocadas por Fernando Savater, Rosa Díez, María San Gil, CAT, Mario Vargas Llosa y gente así del lumpen, no como cuando se unen Rosa Villacastín, Cristina Pedroche o Carlota Corredera para santificar a una secuestradora de menores como Juana Rivas o para ocultar el nombre de la asesina de la niña Yaiza.

La izquierda en su conjunto es ahora mismo Rosario Pardiña poniendo una ridícula sombrilla rosa sobre el careto de Pedro Sánchez que le tape del achicharramiento no del sol sino de los indultos.

He dicho.




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2 Comments

  1. Ricardo dice:

    Que tal si pones la autoria de las fotos? O se hacen solas?

    • Sevillainfo dice:

      Buenos días, Ricardo. Por supuesto que lo ponemos. Si nos lo puede usted facilitar se lo agradecemos. La fotografía se hizo viral y no encontramos el autor. Respetamos muchísimo ese trabajo. Si hay que pedir permiso a alguien también lo haremos, o quitarla. Muchas gracias.

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