Tablillas de Itálica. UN BESO ASQUEROSO

Lo vi hace cosa de un mes en las noticias de la noche de “Antena 3”. Una recepción solemne del ya anciano Dalai Lama; sentado entre cojines sobre un estrado y vistiendo ropas ceremoniales la reencarnación viva de un antiguo santo tibetano recibía a los fieles que se le acercaban y les imponía las manos. De improviso le presentaron a un niño de nueve o diez años y la imagen televisiva nos mostró cómo el Dalai Lama le atrajo hacia sí besándole con fuerza en la boca y haciéndole sacar la lengua para restregarla contra la suya. He esperado un mes para comprobar si otras cadenas televisivas daban cuenta de este acto de pederastia en público; pero ni una sola referencia.

El santo varón goza de un prestigio universal: habla ante las Naciones Unidas, es recibido por jefes de Estado y líderes políticos, la prensa recoge sus consejos y por toda Europa se extiende el budismo tibetano expulsando a los márgenes la presencia del cristianismo. Bien es verdad que los cada vez más numerosos devotos de Buda apenas conocen su doctrina y lo que practican es una mezcolanza de “compasión”, largas meditaciones sobre la nada, panteísmo de tercera mano, culto a la madre tierra y supuestas enseñanzas de Aldous Huxley y Robert Graves a quienes no han leído. Pero se extienden.

Si el Papa Francisco hubiera hecho ante las cámaras de televisión lo que hizo el lama, a estas alturas la Iglesia Católica no existiría como institución. Más las cadenas televisivas -las que no dejan pasar la noticia si un párroco de Australia le ha tocado el trasero a un monaguillo- han callado en esta ocasión; las mismas televisiones que acusan todos los días a las redes sociales de mentir y ocultar verdades.




1 Comment

  1. Fernando dice:

    Gracias por el articulo

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