Tablillas de Itálica. Las dos culturas

Me honro con la amistad del profesor Luis F. Rull, catedrático de física y enamorado de las matemáticas. Un convencido de que existen dos culturas: la “cultura científica” (física, matemáticas, química, cosmología…) y la “cultura humanística” (filosofía, historia, literatura, teología…). Si le he entendido bien él considera que son dos formas de pensamiento inconciliables y que sólo la ciencia será capaz de descubrir un día el último punto que sostiene la realidad. Yo disiento, y sobre ese disentimiento discutimos amistosamente. Por ejemplo, nuestras diferencias sobre la manera de entender “el vacío” y “la nada” que no son conceptos sinónimos ni mucho menos. Últimamente me ha recomendado una obra que estoy leyendo con pasión: ‘Un verdor terrible’ de Benjamín Labatut (Anagrama, 2020).

Un libro en forma de historia novelada sobre los más importantes físicos y matemáticos del siglo XX girando en torno de la relatividad general de Einstein y de la mecánica cuántica. Y en el libro, un capítulo fascinante y unas páginas turbadoras (de la 45 a la 47) que si se leen con atención -aunque el autor no lo explicite nunca- convierten a Dios no sólo en una hipótesis plausible, sino que hacen inevitable su existencia; aquella frase famosa de un ateo militante –“Dios es una hipótesis superflua para comprender el cosmos”- se convierte justamente en lo contrario. Visnú llamaban hace más de 3000 años los filósofos hindúes a la deidad que sostiene y mantiene el orden del universo, desde las partículas elementales a las galaxias.

Uno de los personajes que aparece en el libro de Labatut es Werner K. Heisenberg, padre de la mecánica cuántica y que describía las matemáticas y el desarrollo de sus ecuaciones como la más alta poesía. Otro de los grandes de la ciencia del momento escribió en diciembre de 1925 una carta a Einstein: “El trabajo de Heisenberg es maravilloso y desconcertante. Parece la obra de un místico, pero sin duda es un descubrimiento de enorme profundidad”. La unión de la cultura científica y la humanística, de la poesía y las matemáticas, conduciendo a lo religioso.




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