“Roma traeditoribus non praemiat”, señor Pimentel 

Cuentan las crónicas que los sicarios que apuñalaron a Viriato se quedaron con las patitas colgando cuando, tras exigir su recompensa al general romano, este les contestó: “Roma no paga a traidores”

Ahora que el señor Álvaro Pimentel ha reeditado, a las sevillanas maneras, el pacto de no agresión Ribbentrop – Molotov de 1939, extendiendo un cheque en blanco de Ciudadanos a favor del Alcalde, somos muchos los que les vemos el plumero. Pimentel y Espadas tienen un pie en el Ayuntamiento y el otro en el Parlamento, que ambos aspiran al relumbrón de política de altas miras. Pimentel enarbola bandera blanca para que Espadas gobierne con mayoría absoluta, y éste, con el rédito que ello le generará, pasará a suceder a Susana Díaz en el Parlamento de Andalucía, echándole un cable al compadre Pimentel para auparlo allí en un nuevo pacto de gobernabilidad tras las elecciones de nuestra Comunidad Autónoma. 

Acusemos recibo de esta treta de trileros y gestión pública de baja estofa, barriobajera y cutre. Fin de trayecto de Ciudadanos, convertidos sus militantes en novios de la muerte en la vida local, que requiere de un Alcalde consagrado a ella, atendiendo al semáforo que se estropea y al vecino que no llega a fin de mes, sin pensar en moqueta parlamentaria. Roma no pagó a traidores, señor Pimentel. Y Sevilla tampoco. 




Share and Enjoy !

0Shares
0 0

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *