El Cementerio de San Fernando, proyectado a mediados del siglo XIX, es uno de los más interesantes de España. Desde el estudio de arquitectura Honorio Aguilar hemos realizado un estudio del camposanto sevillano, que arroja la necesidad de que las autoridades municipales salvaguarden el conjunto “para que no se distorsione su aspecto romántico, con auténticas lecciones de arquitectura resumidas en 4 ó 5 metros cuadrados”.

Bajo, en muchos casos, gran cantidad de elementos simbólicos que apartan la atención de lo fundamental, se esconde una estructura arquitectónica sencilla pero muy bella:


Partiendo del interés de estas construcciones, por un lado la falta de criterio a la hora de permitir nuevas construcciones, ha permitido la implantación de elementos absolutamente disonantes con el carácter romántico del conjunto, restando armonía y cobrando un protagonismo que no deja indiferente al visitante. Mármoles brillantes, diseños desproporcionados, fotografías incorporadas,…son el resultado de una permisividad que ha afectado gravemente al conjunto.

Por otro, la falta de conservación de algunos de los ejemplos arquitectónicos más relevantes, auténticas maquetas y ensayos de arquitectura de finales del siglo XIX y principios del XX, debido al abandono de las familias propietarias o a la desaparición de las mismas, pone en peligro el legado de este singular patrimonio de la ciudad. También algunos ejemplos interesantes del movimiento moderno, diseñados por arquitectos contemporáneos, deberían preservarse de cualquier alteración que afecte al diseño original…

Simultáneamente hay que reconocer la recuperación de algunas de estas pequeñas obras arquitectónicas, gracias a las familias que en los últimos años han realizado un importante esfuerzo por mantener un vivo recuerdo de la cultura y las costumbres que marcaron una época.