Puro teatro

ER PUYAZO

Se abre el telón:

Todo está pactado.Todos ellos sacan tajada.

No conviene que la banca pierda para que no levante la alfombra, disimuladamente, esparciendo la basura escondida adrede con la finalidad de sacar los colores a todo el que no le pase la mano por el lomo cuando es señalada con el dedo.

Sánchez, el gran oportunista. El que se alía con el diablo con tal de sentarse en tan condiciado sillón, el del que “el fin sí justifica los medios”, el del “donde dije digo, digo diego”, aprovecha una vez más para autoproclamarse, en esta ocasión, el nuevo  mesías defensor de los intereses del pueblo y así asear su lamentable imagen. Emulando de nuevo, a los líderes populistas de esas repúblicas bananeras, que queriendo ir vestidos de militares de alta graduación, van disfrazados de porteros de los clásicos hoteles de lujo. Falsas e inútiles apariencias. Directamente proporcional a las medidas que adopta el “doctor plagio” como desagravio a su gran mayoría de no votantes.

A Igesias esto le da Red-Bull para seguir avivando el fuego por un lado y distrayendo al personal con su pseudo-revolución de saldo de bazar por otro, e irónicamente pidiendo el cese de la crispación y jugando al escondite con los suyos a la vez, para que no se percaten de su más que planeada y recién estrenada, burguesa. Sarcasmo puro.

Los demás…, gaviotas sin Juan Sallvador, naranjas pero no de las que vienen del azahar y demás colectivos de improvisados oportunistas y ahora actores secundarios, mirarán a otro lado durante un tiempo e irán viendo como transcurren los acontecimientos mientras se va pudriendo la carnaza hasta que se convierta en carroña. Lo aprovecharán como esas aves con fular de plumas en el pescuezo, conspirando y urdiendo alguna trama con el objetivo de recoger las migajas del triste botín para sumar cuota y canjearla por una mayor representación parlamentaria.

La justicia, acostumbrada ya a que se le ningunee y se le dirija, se levanta de nuevo, ya sin disimulo ni pudor, la venda de los ojos y sustituye la balanza por una palangana modelo Poncio Pilato, de la conocida marca mundial “Jesús vs Barrabás”, para lavarse las manos mientras murmura entre dientes: “dame pan y dime tonta”.

Y unos pocos, cada vez menos desgraciadamente, seguimos mirándonos unos a otros con cara de indignación y tragando más que un desagüe de Grazalema en pleno invierno sin hacer absolutamente nada para frenar tanto despropósito. Argumento de la cena de los idiotas.

Y lo peor de todo es que hay otros que se lo creen todo. La gran mayoría. Los mismos que se creen que los que se dedican a interpretar personajes malvados o viceversa en las telenovelas son así en la vida real y les recriminan o alaban cuando los ven por la calle. Los del Sálvame, Mujeres y Hombres y viceversa, los reálitis, etc. Los defensores acérrimos y fieles leales televidentes de la Sexta o de Intereconomía. Los del Madrid o del Barça. Los que saben quién es Belén Esteban y no conocen a Adolfo Suárez. Los de la asignatura de historia inventada. Los que hablan con vehemencia y subjetividad. Abanderados de un pasado que no conocen porque sencillamente ni lo han vivido ni se les ha transmitido correctamente. Y esta gente, repito, ya es mayoría. Y lo son gracias a los “pícaros de tragedia”. Profesionales disfrazados de políticos que nos han gobernado, (perdón, mejor dicho) mangoneado, desde la transición hasta nuestros días. Dedicándose a criar analfabetos y subvencionados como conejillos de indias para manipularlos a su antojo durante generaciones y continuar consiguiendo, cada vez con más soltura, el “más difícil todavía”.

“Pícaros de tragedia”, profesionales disfrazados de políticos que se les llena la boca y los bolsillos de democracia. Estos que ahora se atreven a cuestionar y censurar las maniobras y propaganda del dictador. “Siempre hablan los cojos de la pata que cojean”. Pues ellos mismos ponen a su disposición, en el de sus socios y en quien pueda hacerle pupa, la teta de todos. Negándosela a quienes tienen el deber y campar a sus anchas  promocionando su triste figura junto con las de las siglas y el logo que le han llevado al poder.

Esta obra de teatro, desgraciadamente, no tiene la calidad, ni el contenido, ni la emoción, ni el mensaje de profundidad, ni la imaginación, ni el alma de un buen dramaturgo. La que expresa a través de sus intérpretes siempre anhelantes de un aplauso interminable.

Esto son entremeses contínuos sin calidad alguna basados en hechos reales. Son unas pantallas de humo día sí y otro también para distraer la atención del público ignorante y así evitar enseñar el plumero de la desastrosa, por no decir inexistente, gestión de estos “pícaros de tragedia” y de cuál es la verdadera finalidad del dinero del contribuyente.

Ni la capacidad de Valle-Inclán hubiese parido tal esperpento,  ni la imaginación de Dante hubiera podido crear tales personajes tan rocambolescos. Esto se va a pique, señoras y señores. Y quizás sea peor el remedio que la enfermedad.

Se cierra el telón: “Entre todos la mataron y ella sola se murió”. 




Share and Enjoy !

0Shares
0 0

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *