Como aficionado al Caja -para mí siempre se llamará así- éste proyecto no merece la pena. Posiblemente aficionados sevillanos al baloncesto y la afición del Betis se enfade por lo que lea en éste artículo pero, desde mi punto de vista, esto es “pan para hoy y hambre para mañana”.

Y no digo esto porque la ciudad de Sevilla o el Betis en éste caso no deban apostar por el baloncesto en la ciudad. Simplemente, porque la ACB no es lo que era. Y quienes entienden de baloncesto me darán la razón. La ACB se ha convertido en un “coto privado” donde sólo pueden entrar aquellos equipos que tengan un buen patrocinador detrás. Da igual que asciendas deportivamente. Si luego no pagas el famoso cánon, no hay nada que hacer. Que pregunten en Burgos o en Melilla.

Desde la caída de la burbuja del ladrillo, ya no hay patrocinadores. A los clubes les cuesta un mundo encontrar a alguno y, si los hay, le duran un año. Siempre hemos conocido a equipos, más que por la ciudad que representaban, por su spónsor. El Fórum Valladolid, TDK Manresa, Cai Zaragoza, Magia de Huesca… Eran años donde primaba más la competitividad y el deporte que el negocio. Audiencias de televisión millonarias cuando se tenía acceso al producto a través de las televisiones públicas. Ahora, son irrisorias.


Por otro lado, está la Euroliga, Con el actúal formato, para los equipos grandes la ACB es un campo de entrenamiento para esa “Liga Europea” que muy pronto veremos en fúbol también. Con lo cuál, la competición doméstica pierde interés y casi pasa desapercibida en los informativos. Se lo dice un servidor que, mientras veía una final de ACB entre el FC Barcelona y TAU Vitoria, en pleno último cuarto, se cortaba la emisión para dar el sorteo de la Bonoloto.

Es de agradecer la postura de Ángel Haro hace un año al resucitar al Caja. Bajo mi punto de vista, el Sevilla debería haber dado un paso al frente también, pues el equipo sevillano de baloncesto unía a ambas aficiones en sus colores, el rojo y el verde. Pero visto como están las cosas, para éste viaje se deberían haber ahorrado éstas alforjas.