Montequinto: Vandalismo e inseguridad

Por una vez voy a permitirme dirigir mis miradas a escasos kilómetros de Sevilla y mirar a Montequinto. Quizás, usted que me honra leyendo viva allí.. Un gran núcleo residencial. Una suerte de barrio dormitorio pero con una enorme actividad humana en todos los aspectos que otras localidades cercanas lo son. Un barrio de Dos Hermanas que, por sus características, casi podría ser una ciudad independiente de aquella otra. Y casi le valdría más. Les comento.

No solo porque su suelo el ayuntamiento nazareno contemple su precio en oro, que les aseguro que lo hace, sino porque está dejado de la mano del consistorio en un aspecto tal como es la seguridad de sus vecinos. Y ya le pueden decir misa, hasta en latín, desde el número uno de su plaza de la Constitución.

Este barrio, que censa una importante masa social, consta solo de sendas oficinas, con horario escolar prácticamente, de la Policía Local y de la Nacional, justo al lado de la municipal que, aprovecho, considerando el vecindario quinteño, se antoja insuficiente, en capacidad al menos. 

Como les decía, solo dos sedes de los cuerpos de seguridad citados en ese horario infantil. Durante la mañana verán, si se acercan por la zona, algún patrullero de la policía municipal y, si apuran, hasta cierta hora de la tarde, pero cuando las penumbras ya se han adueñado del barrio, rece usted por no encontrarse en un apuro. En momentos puntuales, y quien les habla lo hace desde el conocimiento, en la madrugada, aparece alguna luz azul sobre el horizonte de alguna calle, que más parece un espejismo y uno respira con cierto alivio; pero no son más que cantos de sirena, nunca mejor dicho.

Los vecinos de Montequinto se han tenido que movilizar en una plataforma ciudadana para tensar, si eso es posible, los músculos del alcalde y edil competente —supongo— al respecto, congregándose en más de una ocasión en lugares de habitual confluencia, anunciando estos movimientos a través de las redes sociales, cartelería, etecé. Y, ¿saben ustedes? En estas manifestaciones por la seguridad del barrio aparecen más patrulleros que en la cabalgata de reyes. Es una exageración, pero seguro que me entienden. ¿Va a resultar que son peligrosos estos que protestan? Lo digo porque, desde hace especialmente un tiempo, el vandalismo campa a sus anchas por estos lares. Se están dando casos de robos y atracos de manera habitual —pueden preguntarle, por ejemplo, a los empleados de un conocido supermercado en la avenida de Montequinto—, se están colocando avisos en los tablones de anuncios de los portales de las viviendas, comunicando sobre la necesidad de extremar las precauciones debido a que estos se están dando también en hogares y trasteros…

Los fines de semana y no pocos festivos, por seguir sobre el tema, la paz de la noche de los residentes en la, digamos, parte baja o antigua del barrio, se ve afectada debido al incivismo, la total falta de respeto y educación —sí, redundo a postas— de algunos que pululan ociosos por esas zonas y que, envalentonados por la bebida en plena calle —pregúntenles también a los residentes del parque de las Cuatro Estaciones— se enzarzan en peleas, a gritos, rompiendo botellas, destrozando mobiliario urbano o privado, ocasionando desperfectos a los vehículos allí estacionados; esos los más jóvenes, normalmente. Pero los hay también de los que peinan canas y no son mejores. 

Por cierto, que cuando se avisa a la policía para que haga acto de presencia —hecho contrastado—, habitual es que aparezca cuando la situación ya no puede enmendarse. Y conste que, en ningún caso y de ninguna manera, es un oprobio contra los cuerpos de seguridad citados. Unos cuerpos de seguridad que debieran tener en Montequinto una jefatura y una comisaría, al menos una de estas, para la mayor efectividad en sus servicios.

Sí, esto que leen no es nada distinto a lo que pueda darse en cualquier otro lugar. Pero sirva, al menos, para que la denuncia del hartazgo por dicha falta de seguridad ante el vandalismo creciente, por la callada desde el ayuntamiento que gobierna el señor Toscano y la inoperancia del concejal pertinente sea pública de alguna forma. Sobre todo, y esto no es ningún argumento partidista sino pura incomprensión, sabiendo que VOX Dos Hermanas, hace meses, propuso un aumento de la seguridad que fue, adivinen… ¡Denegado! Cosas tenedes que farán fablar las piedras.

 

Imagen de portada: Dos Hermanas Info.




Share and Enjoy !

0Shares
0 0

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *