Los dragones de Sánchez y la vocecita del Marqués

Entre que habrá como mucho dos o tres contagios y que las mascarillas no sirven para nada deambula toda la Ciencia que es capaz de desplegar el no-comité de expertos del gobierno que encabezan Illa/pacotilla y el médico Simón.

En base a esos criterios, que transmiten la misma confianza que una tirolina montada por Monedero sobre el tajo de Ronda para que se lance el Rey, Sánchez el argelino lanza una OPA al modo de Daenerys Targarien sobre Madrid (Desembarco del Rey): “Os rendís y os hacéis el harakiri o mando a mis dragones y a mis ‘inmaculados’ a que os pasen por la piedra confinados en vuestras casas”. Y pretende que lo haga ahora Díaz Ayuso aplicando la misma normativa que el TSJM ya le ha dicho que no es decente usar. Bastará con que nadie recurra a los tribunales…

El TSJM le dice al gobierno que ya podría haber cambiado un artículo de la Ley de Medidas Especiales de Salud Pública para encajar lo que pretende. Tiempo ha tenido para hacerlo desde el mes de enero y hacia la mitad del plazo, en junio, ya se lo recomendó el líder de la oposición Pablo Casado, que depusiera su burricie con el estado de alarma y mantuviese el mando único pero permitiendo que a las Comunidades Autónomas les quedara margen para su aplicación dependiendo de las condiciones de cada comarca, de cada zona.

Quizá casi nadie recuerde que en aquellos decretos del estado de alarma el Gobierno introdujo incluso la posibilidad de actuar sobre la geolocalización de los teléfonos móviles, cosa que hicieron, pero para no darle ningún uso y que todo el mundo interpretó como un intento abusivo para espiarnos.

¿Para qué creen que se recurrió a esa medida en lugares como Corea del Sur, China, Japón, Taiwán, Singapur o Emiratos? No era para reventar los derechos fundamentales ni para espiar a nadie. Básicamente porque allí donde no existen tampoco les resultaba necesaria una medida tan invasiva, pues ya se encargan de controlar a los suyos de otros modos.

El sistema de geolocalización es una manera eficaz, cuando se aplica, para obtener el mapa diagnóstico de cada zona y saber dónde se concentran y ascienden las cifras de contagiados, lo cual permite con base científica y garantías cerrar Aluche o Moratalaz, pero no Fuencarral, o viceversa, para luchar contra el virus y no contra la población.

Con un sistema de esa clase, aunque invade derechos fundamentales, el modelo funciona y permite decretar el cierre en Casariche o en Écija, pero no en otras poblaciones cercanas, con la suficiente antelación y vigilar la movilidad de quienes debieran estar confinados sin necesidad de recurrir al encierro general, porque no se pueden matar moscas a cañonazos ni acabar con el virus del Nilo bombardeando con napalm la marisma desde Sanlúcar de Barrameda a Coria del Río y Ayamonte. Y esto es lo que pretende Sánchez con Ayuso y con los madrileños. O sea, busca la rendición del pueblo y del adversario, entendiendo por adevrsario todo aquel que no les vota.

El gobierno no es que haya llegado tarde otra vez, sino que no ha ejercido tarea ninguna más allá de usar el BOE durante todos estos meses para jodernos la vida o para sus manejos no relacionados con el covid19.

Entre meter al Marqués de las Tarjetas en el CNI o colocar a una enfermera al frente de una empresa naval, sólo le ha quedado espacio para ventilar basuras sobre la Monarquía, para recabar apoyos de todos los enemigos del Estado y para dar rienda suelta a su pulsión incontrolable de reabrir fosas y cunetas y cambiar la Historia desde la guerra civil a nuestros días. Bueno…, también para emplearse a fondo en hacer una ley de eutanasia y para promover el aborto libre. Lo dicho, ¡hay que ver lo que le gustan a un zurdo los muertos! Aunque luego no sepa ni contarlos.

Al señor Marqués del Ditirambo le parece inoportuno que el juez García Castellón le solicite al Tribunal Supremo que le investigue y procese por posibles delitos graves con agravante de género, pero sobre todo por denunciar en falso y por haber trufado de mentiras todas sus declaraciones poniendo de mierda a las instituciones hasta el techo.

Ahora que eso ocurre a manos del mismo juez que investigó a Cifuentes, la trama Gürtel y a otros varios dirigentes del PP, al Marqués se le aflojan las enaguas, se le cambia hasta el tono de voz, que no le sale del cuerpo, se pone displicente en el Senado y pide decencia porque sus señorías alborotan durante la comparecencia de, nada menos, “un vicepresidente del Gobierno”. Le faltó anteponer un “todo”: ¡todo un vicepresidente!

El reflejo adolescente les desborda y a ver cómo me presento yo esta noche en casa, ante mi churri, con ese halo de intocable con el que he metido entre sábanas a media cópula (¿o es cúpula?) femenina del partido. Si por mano del destino, aunque no lo creo, al fin es investigado y llamado a declarar, podría hablarle a los jueces del Supremo de la cal viva de sus socios de gobierno con los que nunca pactaría o adoptar como “la bien pagá” Rita Maestre, la actitud de: “Señoría, en mi ánimo no estaba ofender a nadie cuando entré en tetas en la capilla de esos nobles señores allí reunidos”…

Y es que, ya se sabe, un adolescente siempre considera que lo suyo es perdonable. Cosas de la juventud, la eterna preadolescencia de Peter Pan…

He dicho.




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