Las Obregones y las Monteros y las razones de los Puteros

En esta distópica España de los albañales de Sodoma, donde en forma de ministerio de sórdidos delirios, existe un redil de taradas que en la atarjea de la basura van convirtiendo en leyes las ñordas de las cloacas llenas de heces de la psicología, y a las que llaman derechos, nos asombran cada día más con su inmundo bramido donde esa recua de exaltadas que ruge a las puertas de los juzgados y mete en la cárcel a quienes defiende la vida a la vez que hacen temblar bajo las togas los nardos de los magistrados, que ya saben lo que les espera si no certifican en su sentencia y con el garabato que te permite años de estudio y oposición, las sentencias que te dictan esta banda de admiradoras de pederastas y rijosos y que desde su ministerio de la demencia ya dictan jurisprudencia cada 8M bajo la pancarta: “Yo sí te creo, hermana” , en esta España distópica, repito, amanecemos con que “éramos pocos y pario la Abuela Obregón”.

Es en esa alcantarilla convertida en Ministerio de la Verdad verdadera donde ramonean con sus bragas como las cabras en los zarzales y en las que chapotean sus ideas, sus palabras y su discurso. Hemos llegado a la conclusión de que en España ya dos tíos de verga dura y culo en pompa, son mejor madre y ejemplo para un niño o niña que Ana Obregón abuela porque lo dice la ley de Irene Montero. Está claro para la progresía patria, que un niño no se traumatizará porque su madre tenga barba y su padre tetas, pero sí porque su madre tenga la cara de una abuela.

El problema de Ana Obregón es que no va a los 8M y no les ha pedido permiso, no es que no me parezca mayor, no, me parece incluso peor que alguien pueda comprar el vientre de una mujer para tener sus hijos, porque las adopciones no funcionan al estar dopados de dinero los centros de menores y no se desprendan de ellos. 60.000 niños secuestrados de sus padres verdaderos languidecen hoy en España en los centros de acogida de menores y una legión de ONGs. Psicólogos y trabajadores sociales se dedican legalmente a la rapiña de hijos, creando empresas que viven con la carne secuestrada de los hogares de sus padres, pero visto este lodazal Ana Obregón merece la misma consideración y silencio que ha tenido Bosé, Nacho Palau, Jaime Cantizano, Roberto Enríquez, Tita Cervera, Javier Cámara, Kike Sarasola, Miguel Poveda, Kiko Hernández o Ana Rosa Quintana, o el niño filipino devuelto de Margarita Robles porque no le gustaba mucho, entre otras. Ninguno de ellos difiere mucho de aquellas señoras de bien de finales de siglo que para que no se les cayeran las tetas tenían un ama de cría que les daba el pecho a sus churumbeles.

En este lodazal en el que nos movemos, estamos seguros que esa niña estaría mejor con María Sevilla o Juana Rivas que con Ana Obregón y su ya pena de telediario.

Pero España ha cambiado poco, la desmemoria Histórica del PSOE ha echado al olvido que pocos días después de iniciado el Alzamiento Nacional del 18 de julio de 1936, los socialistas de El Ferrol acudieron en masa a quemar la iglesia de San Francisco construida en el siglo XVIII de estilo Neoclásico que alberga un magnífico retablo, obra del escultor gallego José Ferreiro, donde está la imagen de Santa Bárbara (del XVIII, considerada una de las mejores imágenes religiosas de la ciudad) y valiosas tallas en madera porque en ella había sido bautizado su paisano Francisco Franco.

Entre la horda cargada de ira del PSOE, y con un candelabro enorme de bronce en las manos, se interpone en el pórtico la madame de los dos burdeles más prósperos del Ferrol quien, dirigiéndose a los orcos socialistas, les lanza la peor de las amenazas que una señora de compañía pude hacer: “O arrojáis las antorchas y las mazas, o esta noche todas vuestras mujeres sabrán dónde vais y qué hacéis cuando salís del trabajo”. Los socialistas se marcharon con viento fresco. Igual que aquel 18 de julio, salen muy ufanos a quemar las pilas bautismales, y reniegan de la compra de cuerpos, pero el Tito Berni,18 diputados, Ábalos, o los directores de FAFE como Fernando Villén saben bien dónde venden esos cuerpos

Repito, no me gusta lo que ha hecho Obregón, pero no me gustan las ejecuciones públicas, porque si hubieran sido Marlaska y su novio o Miguel Iceta el que se hubiera quedado preñado/a en un baile de discoteca, o hubiera adoptado una niña Ramírez Arcadi el marido de Mónica Oltra, seguro que Irene Montero, Baldovi y la prensa del régimen lo estarían celebrando como un ejemplo de igualdad, integración, sororidad y esas palabras que se inventan y sobrarían voluntarias en Igualdad como madrinas para el bautizo, y Carmena haría magdalenas.

En este carnaval del espectáculo de dementes que frecuentan los escenarios de Gomorra, una banda de alevosos delincuentes nadan ya en el estado buscando la pasta que malversar , el empresario que extorsionar y el chiringuito que crear. Y donde esa farsa social que ha introducido el delirio de unas acémilas con bragas en nuestra cultura para minarla desde dentro y ya fluyen los tufos de ese olor acre del asco que desprende el flujo de sus leyes que pretende acabar con la naturaleza, la vida la masculinidad, la verdad biológica y la lógica de las leyes y la justicia, todo mientras quede un ayuntamiento que saquear hasta rapiñar la quincalla y llevársela a los cenáculos del marisco y las putas, mientras se reparten el botín y la mercadería que quede en España.

Tanta publicidad sobre el caso de Ana Obregón me hace pensar que el gobierno quiere legalizar la compra de vientres para hacer de la necesidad virtud, como se miró para otro lado cuando se compraba una esclava negra con buenas tetas para amamantar a la prole de los pudientes y con ello establecer un nuevo derecho a comprar vientres de mujeres en estado de necesidad, porque no vamos a desmontar los chiringuitos del acogimiento de niños para que adopten los que de verdad tienen vocación de ser padres.




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