Las encuestas de papá pitufo

Lo de Tezanos ya no sirve ni como chiste. No tiene ninguna gracia y es directamente una carajotada mes a mes, una gamberrada con fecha fija y el ánimo torcido de generar confusión a favor de parte.

La verdad es que si hemos permitido poner en cuestión, sin ningún empaque ni argumento, que la santa Teresa sea de Ávila o que Cristóbal Colón merezca un monumento, no encuentro motivo alguno para respetar que 2+2 sean 4, y en ese sentido no veo razón tampoco para que Tezanos deba tomarse en serio lo que hacen ellos en el CIS.

Tezanos es un papá pitufo que puede hacer lo que le salga de su gorro en la aldea y mandar pintar de rojo a los votantes azules y verdes, lo mismo que podría proclamar que el resultado de una encuesta entre los españoles o los chinos es que estamos deseando que nos encierren en casa de por vida.

El augur Tezanos se hace traer de Doñana cada mes cuatro ánsares y siete patos malvasía, los abre en canal y adivina en sus vísceras el futuro de las urnas. Le trae al fresco si las elecciones en el País Vasco y en Galicia le desmienten el pronóstico, porque él va contando votantes socialistas por los chiringuitos de la costa y los encuentra hasta en los platos de boquerones y de calamares fritos.

Donde ve un espeto de sardinas, Tezanos cuenta cincos votantes del PSOE y uno de Podemos pinchados en un palo y donde encuentra un plato de bienmesabe el papá pitufo contempla una ración de votos para Sánchez y sus disparates.

A Tezanos le salen las cuentas recontando mascarillas: si no la llevas puesta eres un posible votante del Pacma; si la usas con banderita de España, eres del PP o de Vox, al bulto; y todos los demás, la lleven alzada, en el cuello o de muñequera, son votantes del PSOE. Científicamente comprobado.

Digo que lo suyo es una gamberrada pero también es un delito, porque altera documentos oficiales enredando con los pelos de la barba en la maquinaria electoral e introduce a Gargamel en las cuotas de reparto.

Politólogo antes que fraile, Tezanos cocina resultados al gusto del consumidor y ofrece siempre un mismo menú, tan obtuso como el del “León come gamba” que provocó las risotadas en uno de esos concursos de masterchef.

– ¿Voy bien, Camilo?…

– Lo estás bordando, jefe. Y sé de buena fuente que ya te votan hasta los cayetanos y los guardias civiles. Mira…, aquí me sale.

En la obra de Orwell, un ejército de funcionarios se afanaban, por encargo de la burocracia del partido Ingsoc, en recomponer y reajustar los documentos y las hemerotecas para que el Gran Hermano pareciera que no se equivocaba nunca, pero Tezanos no se dedica al pasado, sino que reajusta el futuro y pone las alfombras para que la historia se deslice por el perfil que más le convenga al amo.

Ejerce de chambelán de la Corte de un rey Midas al revés, que todo lo que toca lo convierte en mierda y sólo lleva seis meses en el poder. Sus pronósticos no sirven para nada, salvo para que el espejo de Narciso, que es la lámina de un lago, no se altere por más piedras que le arrojen al estanque.

Lo de Tezanos es una checa abierta cerca de Cibeles donde se pasaporta y se masacra la verdad. Los aullidos que de allí se escapan ahogan el trueno de la realidad que se nos viene encima como un tren cargado de ruina y desesperación para que su niño guapo, el truhán que le alimenta, no pierda la sonrisa ni arrugue la figura mientras tenga las llaves del Falcon colgadas detrás de la puerta de la Moncloa.

– ¡Bego, salgo a echarle queroseno al Falcon y vuelvo antes del almuerzo!

– ¡Vale, cariño, pero no te retrases mucho, que se enfrían las encuestas de Tezanos que tenemos hoy para comer!

Lo que sabemos de la gira de Sánchez por Europa es que ha cosechado fracasos estrepitosos y frases demoledoras que harían dimitir a un emperador chino de la dinastía Ming, pero este tipo se ha tomado en serio las boberías de su manual de resistencia y cree que con sus cataplines morenos bastará para salir ileso del maremoto que ruge allá por el mes de octubre.

Suecos y holandeses le han dado calabazas; Macron y la Merkel han vuelto a constatar que es un imbécil peligroso; austríacos y daneses no quieren ni oír hablar de socialcomunismo ni de independentistas…

Cuanto más amenaza con su mejor sonrisa playera, más lo ven como a un tipo con patillas de boca de hacha y con un trabuco entre las manos que ha cruzado los Pirineos para asaltar diligencias en Centroeuropa.

Tezanos, mientras tanto, echa alpiste a las palomas para consumo interno y se distrae echándole de comer a los patos de los telediarios para que repitan el cuac cuac de cada mes y cuanto más obscena es la acción de desgobierno, más le crece la intención de voto… y la nariz a Pinocho.

Y es que estos dos tienen la jeta de madera y la encuesta de Tezanos dice que le votarán hasta los muertos por coronavirus.

He dicho.


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