Este lunes fue presentada la camiseta oficial con la que la selección española de fútbol disputará el próximo Mundial de Rusia. La polémica está en esa banda morada -para otros es azul- que recorre verticalmente la parte derecha de la camiseta.

Ya puede respirar tranquilo Gerard Piqué para el próximo partido de la selección. Si sus declaraciones, siempre antes de un partido del combinado nacional, levantaban polvareda, quién ha diseñado la nueva camiseta del conjunto de Julen Lopetegui ha dado uno o dos pasos adelante.

De puertas para afuera, se dice que con dicho diseño se quiere rememorar la zamarra que llevó el conjunto de Javier Clemente en el Mundial de Estados Unidos 94. Hombre, ni el diseño de entonces era excelso ni el mundial que completó la selección fue para enmarcar. Torneo recordado por el codazo de Tassotti a Luis Enrique o por el clamoroso fallo de Julio Salinas ante Pagliuca ante Italia. Por lo tanto, no cuela. Al menos para un servidor.


Como me decía un amigo cuando le pasé la imagen, el color es más morado que el ojo de un boxeador. Y si alguien entiende de morado en éste país, es el líder de Podemos, quién no tardó ni una milésima de segundo en felicitar al diseñador de dicha camiseta, seguido de su lazarillo Alberto Garzón, al cuál no se le conoce afición por el fútbol. Si por su alergia a las banderas de España, para lo cuál no escatimará en antiestamínicos.

Por lo tanto, enhorabuena a los dirigentes de Podemos y a sus afiliados y militantes, porque ya no van a tener que estornudar cuando vean una camiseta con los colores de la bandera rojigualda. Es más, diría que ya tienen reservada la primera tirada y no se extrañen que cualquier día aparezcan con ella vestidos en el Congreso. Quizás a Diego Cañamero le cueste algo más.

Y es que en éste país no se da una a derechas, más bien a izquierdas.