La movilización

La noche del pasado jueves vi y escuche en TVE-1 la entrevista que le hicieron a Nicolás Sartorius, el noble comunista de décadas pasadas – noble por ser hijo de los condes de San Luis – uno de los acusados en el famoso proceso 1001 contra la cúpula de Comisiones Obreras, cuyo inicio de juicio coincidió con el asesinato del almirante Luis Carrero Blanco y Presidente del Gobierno en aquel año de 1973.

A Nicolas Sartorius le entrevistaron el jueves para que diera su opinión sobre el encaje jurídico en la Constitución de una ley de amnistía para beneficiar a los independentistas catalanes. Sartorius dio su opinión y, como no podía ser de otra manera en alguien tan de izquierdas, dijo que los que niegan que esa ley de amnistía, a la medida del prófugo de Waterloo, no tiene cabida constitucional, se equivocan y estudian poco y que todas las medidas que se han tomado a favor de los independentistas catalanes han rebajado mucho sus intenciones separatistas. El abogado Sartorius se refería, seguramente, a los indultos y a la derogación del delito de sedición y a la rebaja del de malversación, indultos, derogación y rebaja que lejos de tener el efecto benéfico que Sartorius les atribuye, han desembocado en el chantaje al que estamos asistiendo de un Puigdemont crecido exigiéndole a Pedro Sánchez esa ley de amnistía ad hoc, si quiere ser investido como Presidente del Gobierno.

Sartorius fue un libro abierto, explicó muy bien cuál es la opinión de la izquierda española, la de que todo da igual, y dijo una cosa muy cierta sobre los que discuten el encaje constitucional de los deseos del prófugo, que estudian poco y que tergiversan el asunto. Estoy con Sartorius, esa ley de amnistía, si tiene cabida constitucional, a la Constitución Española le cabe todo. Si se ha aprobado la derogación del delito de sedición para dejar indefenso al Estado se puede aprobar cualquier otra cosa que favorezca a los independentistas catalanes en particular y al resto de la troupe independentista en general, para que Sánchez y ellos consigan su propósito de convertir España en esa su tan soñada Nación de Naciones.

Otra cosa que dijo Sartorius fue que es imposible que Cataluña se convierta en un país independiente por necesitar para ello la aprobación de la UE. Sartorius es un ingenuo. Si Sánchez les hace leyes a su medida, es lógico pensar que también apoyaría esa independencia en la UE y yo, como otros muchos, no dudo de que lo haría; no se puede pensar otra cosa de quien, por seguir en el poder, deja desprotegido al Estado y no para de aprobar leyes que van contra el bien común.

La entrevista continuó, con el verdadero motivo de que Sartorius se sentara a contestar a las preguntas que llevaba dictadas -como siempre por Moncloa- Xavier Fortes, la manifestación contra la aprobación de esa ley de amnistía convocada por el PP para el domingo 24 de este mes. Sartorius dijo que le parecía contradictorio querer ser presidente del Gobierno y hacer oposición a la vez. Aquí Sartorius quiso hacer un chiste y le salió una estupidez ya que, de momento, el PP no ha propuesto que se apruebe esa ley de amnistía y Feijóo tampoco.

Con todas estas cosas, entrevistas encargadas por el Gobierno en funciones incluidas, la movilización – manifestación del día 24 me parece que va a servir solo para constatar el hecho de que a esa sociedad civil que ha citado la antipática Cuca Gamarra – con una portavoz así no se va ni a la esquina de enfrente – lo de la ley de amnistía le importa un pito, exactamente igual que todo lo demás.




1 Comment

  1. Luis MacBeath (Luant) dice:

    Como ya es costumbre, un artículo genial.

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