Escribo esta primera columna como director de Sevillainfo con la emoción y la responsabilidad propia del periodista que comienza su andadura profesional, a pesar de atesorar tres décadas de experiencia en medios de comunicación. El sentimiento es el mismo, las sensaciones idénticas. Estos días recuerdo nítidamente la primera vez que me puse delante de aquel micrófono azul en los vetustos estudios de la Cruz Vieja de Jerez, donde se asentaba la por entonces todopoderosa Radio Popular, que dirigía uno de los grandes radiofonistas que ha parido este país, don Andrés Luis Cañadas Machado. Esos mismos nervios de becario, los volví a experimentar años después, cuando, en compañía de un grupo de valientes periodistas y comunicadores pusimos en marcha un diario digital que en muy poco tiempo y mucho esfuerzo, alcanzó altas cotas de credibilidad, influencia y audiencia. En ese medio aprendimos mucho, a base de éxitos y algunos errores también propios de periodistas: el de dar cabida en el accionariado, y permitir responsabilidades, a personas ajenas a los medios de comunicación.

En este mundo, cualquier espabilado cree saber como se gestiona un medio de comunicación, y se tiende a considerar que un periódico es una empresa más, cuando no un juguete en el que se pueden tomar decisiones a la ligera, contratar a amistades y utilizarlo como cortijos particulares. El sector de la prensa está plagado de experiencias similares que nunca acabaron bien. Un medio de comunicación es un negocio singular, incomparable con cualquier otro sector. Aquí “se vende” información, análisis y opinión, gratuitamente, sin que nuestros clientes naturales, los lectores, tengan que pagar por acceder a lo que cada día producimos los periodistas. El negocio está en la credibilidad, en la calidad, en la constancia y en el compromiso con una serie de valores. Son las empresas y las instituciones las que deciden comunicar a través de medios solventes y creíbles, lo que permitirá a Sevillainfo garantizar su supervivencia económica. Conseguir el prestigio es cuestión de años; perderlo, se pierde en pocos días.


Con la lección aprendida y con el cuentakilómetros a cero, nos reinventamos y aparecemos en la escena mediática local con un agradecimiento inmenso a la ciudad, a los sevillanos, a las instituciones y a las empresas que han vuelto a depositar esa fundamental confianza en este equipo de profesionales que tengo el honor de dirigir. Con tan sólo una semana en la red, Sevillainfo nos colma de satisfacciones, por el respaldo cosechado y por el creciente interés de la opinión pública en informarse a través de este nuevo medio, elaborado, producido y gestionado por periodistas y comunicadores. Una confianza, de nuevo la confianza, que nos obliga a redoblar esfuerzos, a ofrecer lo mejor de nosotros mismos, con humildad, pero comprometidos hasta el tuétano con este oficio, con la Verdad y con Sevilla.

Y los nervios regresan, aunque en esta ocasión, no por falta de experiencia, sino por responsabilidad. La que hemos firmado con todos ustedes, queridos lectores, con un convencimiento claro: no defraudaremos.