Que complicado es esto, tú que tanto me has dado, tantos mediodías que se han convertido en atardeceres que se perdían en la lejanía. Siento decirte que por un tiempo indefinido me marcho, tuviste el don de hacerme maduro en la toma de decisiones, y aunque me duela en el corazón, creo que será lo mejor para los dos. Seis años de relación pesan mucho, ya sabes.

Vaya marrón ¿eh? Lo sé. ¿Cómo te voy a decir a ti, adiós? ¿Habrá algo más difícil que esto? En todo caso déjame un hasta luego o un en unas semanas nos vemos. Pero así, de repente, yo no puedo. Por cierto, ¿recuerdas quién nos presentó? Ya lo sabes, se lo debo todo a ellos, ten en cuenta que gracias a ellos nos conocimos y nos juramos eternidad. 

Yo creo que nosotros la distancia la vamos a llevar bien ¿verdad?, al principio nos costará, pero no seremos como la mayoría de parejas modernitas que no aguantan ná. Nosotros iremos a por todas.


Ahora en serio, te voy a echar mucho de menos ¿vale? Perdóname, pero es que este tren no lo podía dejar pasar. 

¿Qué si me duele? ¿En serio me lo preguntas? ¡Pues claro que duele! Pero si me lo has dado todo y me has visto crecer y madurar algo, aunque todavía me quede. La mayoría de tonterías las he hecho aquí, y me has regañado más que mi madre. ¿Cómo no me va a doler?

Me has visto forjar amistades eternas en los rincones de los colegios mayores, celebrar fiestas familiares para la memoria, me has dado Betis en vena, me regalaste el gusto por escribir con mi gente de periodismo, me has brindado los mejores momentos en las mejores cervecerías, me has regalado enamorarme como un loco, me formaste con un máster para ser mejor y me diste personas maravillosas , me has liado con la feria y sus cosas, me has visto disfrutar y tener más cerca a Dios gracias a tus cuaresmas… ¿Cómo no me va a dar pena? ¿Acaso no sabes que como tú no hay ninguna? Eso jamás lo dudes.

No me mires así tonta, no lo hagas más difícil, por favor. La verdad es que no te puedo decir adiós, a ti no, lo siento. Sé que siempre vas a estar para mí ¿recuerdas? Éramos tú yo y mi gente. El problema es que no te puedo dejar así como así, te diré que vengo en unos días aunque me esté auto engañando. 

Superaremos la distancia y te prometo que me saco el bono del Ave, lo prometo. 

Pero es que no puedo vivir sin ti Sevilla, sólo te pido que me des suerte para este nuevo camino. Gracias por tanto, por irme de ti así de feliz.

A mis amigos, a mi familia, a mi gente. A ti.