Más de una dosis de espabilina se merecen unos cuantos que siguen erre que erre con el voto útil, un argumento precioso que en realidad viene a decir: o conmigo o con nadie. Los aduladores del voto útil, son aquellos fanáticos del bipartidismo y del “que todo siga igual” en la región sureña. Por supuesto, predican con el ejemplo, los hinchas del voto útil han demostrado ser perfectos incapaces para enderezar el buque andaluz, que sigue a la deriva en cuestiones clave como educación y paro.

La paupérrima campaña andaluza toca a su fin, por cierto, menos mal. El ridículo circense que han perpetrado algunos de los candidatos en sus campañas, ya iba tocando fin, para el bienestar de la salud de muchos.


Por desgracia, el voto más tradicional en Andalucía tiene nombre y apellidos, Partido Socialista Gamberro Español. Gamberros sí, porque se han permitido el lujo de gamberrear en Andalucía, con un montante de votos en el bolsillo bien asegurados con carácter vitalicio.  Tienen encima la poca dignidad, de insinuarnos a los jóvenes que su voto es inútil, por no ser partícipe del voto conservador en Andalucía, propiedad del socialismo.

Los inútiles son ellos, por referirme a ellos con un generoso cariño, son los que han jugado con Andalucía, y se han estado riendo del intelecto de los andaluces. Son aquellos que pretenden seguir viviendo del cuento, y escupen en una comunidad con un 25% de paro, adoctrinamiento de empresas públicas, escándalos de corrupción, dos ex presidentes en el banquillo esperando sendas sentencias, y una oposición blanda con un líder de papel.

Pues no, ningún voto es inútil señora Díaz, todos son democráticamente válidos, los verdaderos inútiles han demostrado ser ustedes con mucha demagogia y pocos hechos, apelando al miedo y llevando a Andalucía al pozo del rotundo fracaso. Ojalá y todos los votos inútiles sumen más de lo que todos pensamos, y sirva para hacer una limpia en San Telmo. Ojalá y cambie el rumbo, ojalá y el voto “inútil” gire el timón de Andalucía y deje atrás la pésima gestión de estos cuarenta años.