Tomo prestado el título de la magnífica comedia de Stanley Kramer para expresar lo que siento.


No es normal el deterioro de la paz social que se está produciendo en España. Los ánimos están muy caldeados a todos los niveles, pero sobre todo en la política. Y los responsables de avivar esta caldera son exclusivamente los líderes políticos y sus lorit@s bien pagad@s que generan conscientemente un clima de inestabilidad y tensión para culpar posteriormente a sus oponentes de las consecuencias que se generan y así conseguir los ansiados votos que los mantengan viviendo del cuento el mayor tiempo posible. Si se genera odio y violencia les da igual.

Estos botarates que manejan los medios de comunicación y las redes sociales saben muy bien lo que hacen, airean sus consignas falsas como si fuesen las verdades del barquero.


Se dirigen a una parte del electorado cuyo nivel socio-cultural los hace especialmente receptivos y vulnerables a estas patrañas revestidas con ropajes de importancia intelectual, cuando no son más que trampas para cazar gambusinos.

Ejemplos tenemos con solo poner la tele y ver cualquier tertulia de tertulianos (premio) que solo dicen pamplinas y boutades, creyéndose que son prohombres generados por los dioses de la sabiduría, cuando solo son majaderos que se venden a los partidos políticos por un puñado de apariciones televisivas o de una columna en un diario.

Yo propongo que se cree un organismo de control de estos generadores de odio, violencia y disturbios sociales antes de que sigan haciendo más daño y dando mal ejemplo a nuestros hijos.

Sobran políticos embusteros y falsos.

Sobran los horteras de pacotilla con andares de combois.

Sobran los indocumentados con documentos falsificados.

Sobran los que no sabemos de que se ríen.

Sobran los que se ríen de lo que no sabemos.

Sobran los corruptos.

Sobran las corruptas.

Sobran los violentos y agresivos con pieles de cordero lechal.

Sobran las tertulias de sabihondos del tebeo.

Sobran los periodistas sebosos.

Sobran los cómicos con mala leche.

Sobran los manipuladores de opinión con noticias falsas.

Sobran los agitadores profesionales.

Sobran los Facebook teledirigidos a los menores.

Sobran los intolerantes, sobre todo si son jóvenes manipulados.

Sobran los tuiteros profesionales que generan insultos y amenazas.

Sobran los que están en posesión de la verdad.

Sobran los que odian a los que no piensen como ellos.

Sobran los de las ideas preconcebidas por cojones.

Sobran los incultos, sí, los incultos… sobre todo los que no paran de dar lecciones.

Porque en mi vida -en nuestras vidas- sobran todos aquellos que generen y desprendan odio, rencor, agresividad, intolerancia, codicia, hipocresía, falta de respeto y educación… los provocadores profesionales.

PD: La provocación es un arma de doble filo que termina hiriendo siempre al provocador.