El lazarillo y el ciego

Si la célebre Christine Lagarde, hoy presidenta del Banco Central Europeo y antes directora del Fondo Monetario Internacional, se sentara a analizar los resultados de las elecciones catalanas, quizá exclamaría de satisfacción, tan aficionada como es a la cábala y a la numerología, un… ¡Eureka!

Los dos partidos con más votos, el PSOE y ERC, obtienen 33 escaños cada uno, Grado máximo de la masonería que corresponde, según el rito antiguo escocés aceptado, al Grado de “Soberano Gran Inspector General de la Orden”, mientras que los del “negro de ultraderecha”, según la dulce expresión tertulianesca de un colaborador que se hace auto rotular como “Filósofo” en TVE, donde lo más ecuánime y equilibrado, figúrense, era Pilar Rahola, obtienen 11 escaños, otra cifra para la insidia que equivale al Grado de “Sublime Caballero Elegido”.

El número 6, que es el número de asientos de C’s, sólo otorga el título de “Secretario Íntimo” y el 3 para el PP se corresponde con el papel apenas de “Maestro”. Para JxCat, con 32 escaños, el título es el de “Sublime Príncipe del Real Decreto”, y para Podemos, con 8, se les queda el de “Intendentes de la Construcción”.

Apuesto a que ni un gañán parlamentario de los del entrenador de futbito de Podemos, ni los de Beatriz Rubiño (PSOE), ni los de Carlos Hernández White (C’s) gastará ni un sólo minuto parlamentario en exigir que fusilen al “pseudofilósofo que rebuzna”, según la equilibrada expresión de esa acémila podemita que mete coces con el muelle flojo por los pasillos del viejo Hospital de las Cinco Llagas donde pace y trota sin desasnar y con sus mataduras.

En el coto de caza en el que han convertido a España, las escopetas, ya sabemos, están ahora en manos de los jabalíes y las comadrejas, para disparar a quienes tenían encomendada la tarea ineludible de controlar a esas bandadas de urracas contándoles lo que no saben o no desean que conozca la ciudadanía.

Con una cacería tan desigual, según la montería se celebre en Andalucía, en Madrid o en Cataluña, a nadie debería extrañarle que los escopeteros acabarán pegándose los tiros entre ellos, de modo que vemos a Teodoro con la mirilla puesta en el anca de Abascal y a Illa concentrado en un pudridero de perdices.

Todos sabemos que lo de Cataluña es un carajal insomne que ha entrado ya en la fase de vasquización de su patología, donde lo que fue excrecencia de ERC ha crecido hasta convertirse en una de las dos fuerzas mayoritarias.

Por su parte, los de VOX y el PP deberían aceptar y tener muy claro que, sean quienes sean los que estén por delante en cada caso, se van a necesitar en asuntos clave y el primero de ellos es ganar elecciones en toda España. Repito: dejen ya las peleítas ambas partes o cuando miren hacia atrás no estarán ni los suyos.

De C’s y Arrimadas digo poco o nada, pues si de algo puede serle útil a Casado es apenas para restarle algunos votos al PSOE, si es el caso, aunque hasta ahora también le había restado de su propia bolsa.

La cuestión es que el PP anda como el ciego del Lazarillo de Tormes, que detectó que Vox se está comiendo las uvas de tres en tres el día que Casado comenzó a comer de dos en dos y Abascal no dijo nada… y por eso le soltó un mandoble con la jarra de vino y le quiso sacar las muelas. Pero en ese plan, el morral de votos se esparce por el suelo y que se los coman los gorriones.

A partir de este miércoles, volviendo a los resultados de las elecciones catalanas, tendrá que celebrarse el escrutinio general que establece la LOREG y que no se hace porque no les da la gana.

A VOX, la última esperanza blanca en este asunto, se les desapareció el deseo y la voluntad de comprobar las actas paso a paso como la ley y la Junta Electoral Central exigen justo al tiempo que los resultados provisionales (convertidos en oficiales mediante hisopo) les otorgaban unos escaños esperanzadores y asequibles. Casi se diría que prefieren no decir ni pío, no vaya a ser que el trasvase de sus votos también haya entrado en el reparto.

Pero créanme que la cosa irá a peor y ya ni me molesto en ponerle enjundia a todo esto, porque habrán oído hablar del voto por correo y muchos ni siquiera saben que ese voto ya se efectúa a través de telemática y luego es procesado (gestionado dicen ellos) por los de Indra, que son los que le enseñaron a Smartmatic (Venezuela) y éstos a Dominion (Pensilvania, Michigan, Georgia…) a recontar datos electorales al estilo del PRI mexicano de López Nieto de mediados de los años 80.

Nada temen porque nadie mira detrás de la cortina, pero digo que será más grave, ya que antes de las elecciones catalanas, en entrevista en Herrera en la Onda de la Cope, Ismael Peña López, director general de Participación Ciudadana y Procesos Electorales de la Generalitat, le confesaba a Carlos Herrera que están trabajando para que en los próximos comicios se vote de forma electrónica. Y ya me contarán ustedes con qué permiso o a qué norma se acogen para desarrollar un modelo que la ley no contempla. O sea, que van por libre y cuando quieran darse cuenta aquí no se entera ni usted de lo que ha votado.

Es por eso que no me gusta entretenerme en hacer lecturas del comportamiento electoral del pueblo, porque si las garantías del proceso están reventadas en pedazos, no me harán perder demasiado tiempo en aventurar hipótesis de cómo un negligente e incompetente que roza el ilícito penal en casi cada de sus actuaciones durante la pandemia, puede haber obtenido el Grado 33 de la masonería.

Prefiero que antes sumen las actas en las juntas electorales provinciales (no lo harán) y luego hablamos.

He dicho.




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2 Comments

  1. Olivares dice:

    Enorme columna!!!

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