El Gordo de Navidad

A mí SÍ me gusta el gordo barbudo de rojo. Y en mi casa se celebra que llegue todos los años. Y me da igual lo que digan ustedes. A ver si ahora nos la vamos a coger todos con papel de fumar.

Miren, siendo yo infanta, en casa de mis antecesores, siempre venía el grueso (de regalos, y el grueso de las barbas) el día de Navidad. Por una razón muy sencilla. Bueno, por dos: primero porque a mis padres les daba la gana y segundo, porque así teníamos más tiempo para disfrutar el resto de las vacaciones de Navidad de los juguetes. Porque Sus Majestades los Reyes Magos de Oriente están en la fiesta un poco como la Virgen en la procesión. Pasa ella y no hay ni un nazareno más. Se acaba todo. Pues con los RR.MM. igual. Al día siguiente, al cole. Bicicletas abandonadas en casa, patines sin estrenar, muñecas que no han llegado ni a echar la primera lágrima porque a Gaspar se le olvidó dejar las pilas…

A ver si para algunos extranjerismos vamos a ser los más abiertos del mundo (gracias a presidentes predecesores, que nos los metieron por el artículo 33) y para esto, que no resta sino que suma para disfrute de los niños (que me da lo mismo como se pongan, pero la Navidad es de ellos), nos vamos a echar las manos a la cabeza y tirar de puritanismo…

-“ Es que los RRMM salen en cabalgata”

Sí señor, Melchor, Gaspar Y Baltasar; con “tós sus avíos”. Sobre todo en la ciudad de Sevilla, que debe ser que no hay negros tiesos- aparentones para pagar y salir en ella, y siempre tiene que salir un blanquito con la cara tizná.

-“Es que los niños no disfrutan de una cabalgata de Papá Noel”

Sólo faltaba. El pobre gordo tiene que entrar casi de “estrangis” para que no le abucheen; si encima le hacen una cabalgata, le caen más piedras que al autobús de Hazte Oír. Pero es como todo. Si quiere ver antes a los RR.MM, se va usted al Tijeretazo británico y los tiene en varios pases a lo largo de la tarde. Si lo quiere ver el 5, a la cabalgata. Si quiere ver a Santa antes y “regulá ná mas”, pues se va a Los Arcos chopin senter donde está, y si quiere verlo en su apartamento de Sevilla, pues al centro comercial pegado al estadio del otro equipo de la ciudad, el de las lucecitas rojas, ¡el Sevilla vaya!, que pone ahí Santa su casa con sus renos y sus cosas.

-“Ya, pero es que hay que esperar una cola de horas para entrar; y YO NO LA HAGO”.

Miren ustedes: todos hemos esperado horas para ver un partido, para entrar a un concierto, para hacernos una foto con un futbolista hortera o para entrar los primeros el primer día de rebajas y coger las ofertas de Carlin Klevin (que también es importado, ¿se han dado cuenta?). Así que, por ver la cara de los niños cuando entran en esa casa llena de magia; (sí, de magia) y ver cómo opera el gordo risueño y los sienta en su regazo y les dice EXACTAMENTE lo que quieren oír; sólo por ver esas caras, les aseguro que merece la pena la espera.

Recorten un poquito en cenas de Navidad y en yintonis con los amigos y dediquen un poco de pasta a un regalito el día 25 a sus hijos. Que eso, señores, también es cultura, es saber y ampliar conocimientos y abrir mentes y expectativas. ¡A ver si vamos a estar tragando el comienzo y el fin del Ramadán y suputamadre o sin ir más lejos, el día de los cursis, el de San Valentín!: ¡Ah! ¿que no lo sabían? Pues eso no seré yo quien se lo diga, por lo menos no hoy. Miren en Google (que por cierto, a lo mejor creían que era español, o católico el Sr. Page) si así lo estiman.

Y yo les digo a modo de pregonera, ¡VIVA LA NAVIDAD, VIVAN LOS NIÑOS, VIVA SANTA CLAUS O PAPÁ NOEL Y POR SUPUESTO LOS RRMM! Y al que no le guste, que no mire.

FELIZ NAVIDAD




Share and Enjoy !

0Shares
0 0

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *