El Bulevar de los sueños rotos

Después de haber realizado una revisión histórica en una publicación anterior en este mismo Diario, intentaré profundizar en la arboleda presente a lo largo del tiempo en este Jardín, Alameda, Plaza, Avenida, Paseo o Bulevar, que todas estas denominaciones son posibles para la Alameda de Hércules, considerado como el Paseo Histórico más antiguo de Europa junto con el Paseo del Prado de Madrid. El término afrancesado de Bulevar alude a un paseo arbolado y procede, en esta ocasión, de los 1.600 álamos que se plantaron en el corredor central en el siglo XVIII, que dieron carácter y nombre a toda esta avenida rescatada de las aguas para la ciudad dos siglos antes por el Conde de  Barajas.

Asociados a los álamos en esas épocas tempranas, los olmos periféricos que se mantienen en la actualidad están afectados por enfermedades propias de estas longevas plantas. Permanecen hoy en día treinta y seis álamos y quince olmos, siendo urgente una repoblación adecuada para evitar la desaparición de estos árboles emblemáticos. El almez es la especie más abundante actualmente, con un número aproximado de doscientos cincuenta, dispuestos en las zonas laterales de la Plaza; se repueblan en ambiente urbano por su resistencia a la contaminación, sus escasos requerimientos, frondosidad y ausencia de enfermedades importantes. Pero esta ulmácea presenta una limitación estética manifiesta, ya que sus flores son conspicuas y sin colorido, lo cual le confiere una gran inexpresividad en época de floración. La jacarandá, de la cual posee solo cinco la Alameda, es una especie que proporciona buena sombra, bellas hojas y unas flores malvas espectaculares que darían al conjunto una pincelada de color extraordinaria. En los extremos norte y sur se encuentran distribuidos treinta y cinco anodinos plátanos de sombra, muy abundantes en toda la ciudad.

Como complemento de todo esto, se pueden observar varios ejemplares sueltos de otras variedades, tales como la bauhinia o la acacia de tres espinas. Recientemente se ha efectuado la plantación de medio centenar de fresnos, de los cuales muchos se encuentran en un estado deficiente.

Como colofón de lo expuesto anteriormente, se puede concluir que este maravilloso Bulevar Romántico, que fue una joya en España y en Europa, ha ido perdiendo paulatinamente su personalidad original en aras de un progresismo mal entendido que no ha respetado su esencia. Ha sido malherido por farolas invasoras, bancos de diseño, kioskos, tráfico rodado, colores mortecinos… y bares; desvirtuándolo hasta convertirlo en una extraña Zona Árida que no invita a pasear en su espacio peatonal ni a refrescarse en sus insípidos surtidores. En suma, todo nos hace añorar el paso por sus entrañas de numerosas fuentes, de la viajera Pila del Pato, del albero y de los dos estanques rectangulares desaparecidos en este mágico enclave de relajo y ensoñación de nuestros antepasados…

Galería fotográfica.




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