Doña Guiomar Manuel

Antigua Cárcel Real, hoy perteneciente a la Caixa.

Esta señora sevillana, nacida alrededor de los años cincuenta del siglo XIV, fue una mujer adelantada a su tiempo, perteneciente a una familia de ricos mercaderes, aunque no de alto linaje. Hoy se la recuerda en el nomenclátor en una calle corta, como las que poseen personas de verdadero interés y predicamento, que enlaza la calle Zaragoza con la Plaza de Molviedro, antes “Compás de la Laguna”, donde se encontraban antaño las únicas dependencias de prostitutas reconocidas por la iglesia en la eterna urbe hispalense.

Cuando enviudó, esta evergeta sevillana dedicó su tiempo y su amplio peculio al mecenazgo de nuevos conventos y a la realización de obras cívicas en beneficio de todos. Consiguió la licencia real de la conducción de aguas provenientes de Alcalá de Guadaíra hasta la Cárcel Real, para sofocar el padecimiento de los presos, cuyos lamentos escuchaba desde su residencia cercana. Para ello, sufragó los gastos de conexión desde los Caños de Carmona y procedió al solado de gran parte de su recorrido: la Plaza del Salvador y aledaños, Calle Sierpes y Plaza de San Francisco fueron las primeras vías y ensanches pavimentados; adelantándose un siglo al proceso general de acondicionamiento de las calzadas. También financió el magnífico enladrillado del Patio de los Naranjos, antigua mezquita en su tiempo, y donó en su testamento grandes emolumentos para la construcción de la futura Catedral, cuya erección se inició después de su muerte, acaecida en 1426. Una placa recuerda en el interior de nuestro Templo Mayor a esta excelente persona que legó a la ciudad unas salinas patrimoniales muy importantes para el sector ganadero y la conservación de los alimentos. 

Una mujer excepcional en su época, con decisión, autonomía, valentía y bondad para intentar, al menos, amortiguar el desamparo y los sufrimientos de las capas inferiores de la sociedad de su tiempo. No solo se merece esta calle en la capital, merecería la avenida principal de nuestra olvidadiza y siempre añorada Sevilla…

Galería fotográfica.




1 Comment

  1. José Maria Ramírez Asencio dice:

    Magnífico y esclarecedor artículo D. Tomás, una de mis hijas llevar por nombre el ilustre de Guiomar. Gracias.

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