Hace unos meses escribí un artículo para Sevillainfo dedicado a Enrique Castro “Quini”  días después de su inesperada muerte. Le puse el “don” por delante porque considero que hay personas, que más allá de formalismos, merecen ese “don” por lo que han aportado, como fue el caso de “Quini” o por lo que aportan al mundo del fútbol y, porque no, a la vida misma.

A estas alturas del año pasado, el Betis ya tenía atado a Serra Ferrer como paraguas del Consejo de
Administración. Todo un acierto. Aunque no sea oriundo de Sevilla, quién mejor iba a conocer la casa verdiblanca que el mejor entrenador de su historia. Atrás quedaban los Maciá y Torrecillas de turno, con ese “fútbol de toque” tanto de Gustavo Poyet y Víctor Sánchez del Amo. Éste último, por cierto, sigue en la cola del INEM o del SAE, como se llama ahora.


Serra manejaba a Setién, Juande Ramos y creo que quién completaba la terna de candidatos era Javi
Gracia o García Plaza, no recuerdo bien.  No soy bético ni sevillista. Mi equipo es el Recre. Y como aficionado al Recre, he visto a equipos entrenados por Quique Setién jugar al fútbol. Y muy bien. Tanto al Racing de Santander, al que ascendió un año a Primera, junto con el Atlético de Madrid y el Recreativo de Huelva, como al Lugo. Por cierto, ciudad en la que será recordado porque casi asciende a los del Anxo Carro a la máxima categoría del fútbol español con un presupuesto ínfimo, pero con un fútbol de categoría.

Bien. De esa terna que manejaba Serra, no tuve dudas. Quique Setién era el hombre. De hecho siempre lo consideré idóneo para sustituir a Vicente del Bosque al frente de la selección española porque su estilo encajaba a la perfección con el combinado que ahora dirige Lopetegui.

A Setién se le colgó el “San Benito” de que sus equipos se caían en la segunda vuelta. Falso. Eso sólo le ocurrió en Las Palmas el pasado año y por cuestiones extradeportivas. La directiva no le quiso renovar y luego el vestuario estaba más pendiente de otras cosas que no era el fútbol, precisamente. Son de esas leyendas urbanas que circulan o cuando una mentira repetida mil veces se convierte en verdad: “No quiero a Setién porque sus equipos se caen en la segunda vuelta”. Pues no.

Bien, pues ahora todo el mundo se sube al carro. Aquellos que pedían su cabeza no hace más de dos meses, “donde dije digo digo Diego” o “a mí que me registren”. El Betis, que durante años atrás no era capaz de dar un pase al pie, resulta que es uno de los equipos que mejor fútbol practica en Primera. Diría que el que más en estos momentos. A algunos les ha costado reconocerlo. Y otros piensan que es porque el Betis tiene mejores jugadores. Eso es cierto. Pero no es menor cierto que sin un buen director de orquesta, ésta desentona. ¿Se imaginan al FC Barcelona con Luis Enrique tras la espantada de Neymar este verano? Posiblemente estaría ahora tercero o cuarto clasificado.

Como he dicho antes, ni soy sevillista ni bético, lo cual no está reñido con escuchar radio y leer prensa deportiva en Sevilla y acordarse de la cacería a la que ha sido sometido este señor desde distintos medios. Pero no porque el Betis fuera uno de los equipos más goleados ni porque fuera eliminado por el Cádiz en Copa. Sino porque Setién es un tipo que no concede exclusivas. No se va de copas con la prensa, y perdón por la expresión, no le huele el culo -pompis o trasero, lo dejo a la elección del director de SevillaInfo- a periodista alguno. Su dedicación es su trabajo, Las 24 horas del día. Personalidad y profesionalidad. Lecciones de vida en ruedas de prensa y no como el italiano llegado desde Milán que lo primero que le dicen cuando se baja del avión es que tiene que hablar del Betis. Por eso he titulado este artículo “Don Enrique Setién”. Porque sabía a quién fichaba el Betis. A algunos le podían los nervios con las goleadas recibidas e intentaba tranquilizarles. Goleadas, por cierto, del Valencia, Madrid o Barcelona, vamos, algo normal en una liga como la española. Y
siempre les dije: “Confiad en Setién”. Y me alegro por todos los béticos. Por todo lo que han sufrido estos años. Y por un tipo sensato y serio, del Norte de España. Claro, una mentalidad muy distinta a lo que tenemos aquí. Que le pregunten a Emery, que tras 3 UEFAS y alguna clasificación para la Champions, también caía mal. ¿Porqué? Lo mismo que Setién. Se levanta un muro en el vestuario y “aquí mando yo”. Y punto. Aislados de prensa y todo lo que sea ajeno al fútbol. Como cuando llegó Cruyff al Barça. Lo primero que le dijo a Núñez es que no quería injerencias de ningún tipo y que en el vestuario mandaba él. El tiempo le daría la razón al excelente técnico holandés.

¿Cuánto se ha ahorrado el Betis en fichajes invernales con Loren o Junior? Ustedes mismos. Loren va a acabar como máximo goleador del Grupo IV de Segunda B sin haber jugado la segunda vuelta. Por cierto. Otra grandísima labor la de José Juan Romero. Algunos verán que el Betis Deportivo está virtualmente en Tercera Dvisión. Pero conviene aclarar que un filial está para nutrir de jugadores al primer equipo, la clasificación es anecdótica. Pedro y Busquets subieron al primer equipo del Barcelona desde la Tercera División, con lo cual, no es un drama el descenso del Betis Deportivo. Más bien al contrario. Es como si le quitas a un coche el volante y dos ruedas. Lo más normal es que se pare. Pues eso ha pasado desde que Loren y Fabián subieron al primer equipo.Por eso sien to predilección por “Don Enrique Setién”, porque ya coleccionaba sus cromos desde pequeño y era un excelente jugador y, ahora, lo está siendo como entrenador. Pero tiene un problema. Como el año que viene el Betis jugará en Europa, es posible que cojee en liga. Estos que ahora se han subido al carro, se volverán a bajar y “volverán las oscuras golondrinas”. Al tiempo.