Cobardearéis como en el 36

Aun admitiendo su desvergonzada osadía al lanzarse a procesionar vestidas de mamarrachas y penitentas por las calles de un barrio y una ciudad tan marianos como la Macarena y Sevilla, portando en andas una gran vagina de plástico y acompañando el paso con blasfemias y toda clase de burlas e injurias contra la fe católica («La Virgen María también abortaría»), en realidad son unas cobardes y cobardean.

Porque no han tenido los ovarios suficientes, esos que tanto pregonan, para admitir delante del juez que montaron su «procesión del coño insumiso» mofándose de los sentimientos religiosos de la mayoría de sevillanos, conducta algo sancionada por el art. 525 del Código Penal, pero que no suelen aplicar los jueces.

No; ahora dicen que, como el pasito lo sacaron un 1 de mayo, aquello sólo fue un ejercicio de libertad de expresión feminista a favor de los derechos laborales y reproductivos de las mujeres, y contra el machismo heteropatriarcal criminal, etc.

Pues nada, si salen impunes, quizás lo próximo sea que se animen a defecar delante de la basílica; por no recordar iniciativas históricas con mayor chispa… O a procesionar un pasito de similar nivelito profiriendo graves injurias contra otras religiones. Aunque en este desaconsejable caso, ni siquiera habrá ovarios para que se lo planteen.




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