Por Miguel Ángel Loma

Al margen de la aplicación de un levísimo 155, y como adecuada respuesta de la sociedad civil a esa parte de sectarios separatistas en Cataluña que nos acusan de que España les roba, hace tiempo que circulan mensajes con listas de productos catalanes aconsejando hacerles el boicot de no adquirirlos. Y pese a que hay quienes rechazan esta propuesta alegando que con ello se hace un daño a todos e incluso a nosotros mismos (lo cual no es cierto en absoluto), no deja de constituir este boicot una actuación de defensa proporcionada contra la injuria que nos lanzan los separatistas, pues es de muy retontos comprarle los productos a quienes nos califican de ladrones.


Sin embargo, y por mucho que nos mientan y manipulen, bien sabemos que no todos los catalanes son separatistas, sino que hay una gran cantidad que encima son los que más padecen y soportan directamente y desde hace tiempo los ataques y la marginadora presión secesionista de sus «adorables vecinos». Y precisamente por esto, hay que saber distinguir entre unos y otros, dirigiendo el boicot sólo contra aquellos productos que se lo merezcan, pero no por ser catalanes, sino por el apoyo al separatismo de sus empresarios, se queden en Cataluña o se hayan domiciliado ahora fuera de de allí, demostrando doblemente su traición.

Porque ésta sería la razón del boicot: su apoyo al separatismo; ya se trate de catalanes, vascos, gallegos, andaluces, valencianos, etcétera. A estos efectos, lo mismo da el producto de un separatista catalán que el de un vasco o el de un separatista andaluz, si lo hubiera. Pero no penalicemos indiscriminadamente a quienes no sólo carecen de culpa, sino que a pesar de la actitud abandonista de los sucesivos Gobiernos españoles, nos han demostrado con su continua defensa de España -desde la propia Cataluña- mucho más valor que el de quienes residimos en otras regiones, donde felizmente carecemos de separatistas y de sus diarias presiones.

¿Boicot a los productos catalanes en general? No. Sólo a los de propietarios que se han significado a favor del secesionismo y además lo financian directa o indirectamente. Habrá que darles donde duela, porque ya hemos visto que lo que al final más les importa es el puñetero dinero.

Y si Mariano o Felipe quieren brindar con Codorníu, que lo hagan. Ellos sabrán por qué… En mi caso prefiero brindar con Freixenet.