Boca prestada

Tendrán que perdonar mis escasos lectores la ausencia de estas semanas. Les seré sincero: no he actualizado esta sección porque no me ha dado la gana. Ni la real ni la republicana. Debe ser cosa de la astenia primaveral o la otoñal, según sea el hemisferio donde me encuentre. El caso es que no me ha salido de salva sea la parte, en asuntos de escritura, del cerebro, actualizar la columna que gentilmente me brinda este digital sevillano. Y es que a la habitual galbana a la que induce el tiempo de entretiempos se une la pereza que incita el panorama de la actualidad nacional. ¿Se supone que uno ha de escribir de Cataluña? ¿De Pedro Sánchez y su mariachi de ministros estrafalarios? ¿Quizás del último y nunca postrimero caso de corrupción del PP? ¿De la aburrida vida y, por tanto, monótona cotidianidad de Sevilla? … ¡Qué flojera! En resumidas cuentas, servidor ha preferido justificar con la bajada de tensión propia del cambio de estación este mutis por el foro, que es la excusa infalible cuando ni se tienen ganas ni se sabe bien de qué demonios escribir. Así que aquí me tienen, con un café bien cargado, frente al ordenador, tratando de no escribir nada sobre el cabestro de Dani Mateo que se limpia los mocos con la enseña nacional; ni del puerco hato de individuos que insultan a Antonio del Castillo por decidir su apoyo al partido constitucional VOX. Tampoco me apetece comentar ni un ápice siquiera sobre la piara que acosa desde el anonimato de las redes sociales a una niña por el hecho de ser la sucesora al trono de España y leer un artículo de la constitución nacional. Ni les cuenta las ganas de acostarme que me producen las grabaciones del tal Villarejo a la señora Cospedal y a su marido. Como si la mentada pareja no me hubiera resultado desde siempre una yunta unida en el proceloso destino del saqueo presupuestario hasta que el fiscal los separe. Pudiera hablar por aquí de la otrora frígida presentadora, hoy reconvertida en jefa del negociado televisivo, Rosa María Mateo, que ha insultado en sede parlamentaria al diputado que le requería explicaciones a cuenta de una sociedad que comparte con su único hijo y con la que este negocia con el ente de Prado del Rey. La madre, cual leona herida, defiende a su pequeño que acaba de cumplir los 51 años y ya es todo un hombrecito, de las miserables insinuaciones de prevaricación. Podría reflexionar de la vida sevillana, pero es que me quedo en blanco mirando la clasificación liguera, y de cofradías ni entiendo ni quiero entender… En fin, que, no me sale de las pelotas, hablando mal y pronto, de tanto como me tocan las ídem hablar de esta mediocre actualidad. Mejor para ustedes.