Cataluña está en una encrucijada histórica. Pronto habrá elecciones y tendrán que decidir entre dos modelos contrapuestos. La decisión es simple, o se quedan en España y en Europa o se lanzan de manera suicida al precipicio del aislamiento y la ruina. La fractura social es enorme y el sentimiento anti español, que se ha ido cocinando durante décadas de adoctrinamiento, es proporcional al anticatalanismo que se respira en el resto de España, todo muy triste.


Pero este desastre de proporciones gigantescas lo puede arreglar esta guapa jerezana que nos ha conquistado a todos con su elegancia, su firmeza y su valentía al hacer frente al rodillo separatista en el Parlament. De repente, una simple sonrisa serena y hermosa como la de Inés puede obrar el milagro de la reconciliación y que los españoles recuperemos el cariño y la admiración por Cataluña que los indepes nos han arrebatado en los últimos años.

No parece fácil, pero se me antoja que puede ser la única esperanza para curar este cáncer nazionalista que amenaza nuestra convivencia como país. Necesitamos políticos con altura de miras, gente comprometida y valiente que sea capaz de anteponer el bien común a sus aspiraciones personales y creo que el protagonismo de Ciudadanos en esta terrible crisis catalana debe tener su recompensa, y la tendrá…

Algo me dice que lo va a conseguir, no la conozco pero veo en sus ojos una fuerza y una determinación que sólo una mujer andaluza es capaz de transmitir, y la experiencia me dice que cuando se juntan talento, determinación y constancia no hay nada imposible, si encima eres guapa a rabiar podrás con cualquier cosa, sobre todo si enfrente tienes a Oriol Junqueras…