Mientras se mejora el concierto económico vasco para salvar los presupuestos del Estado y se busca una nueva financiación para Cataluña, Comunidades Autónomas como Andalucía o Extremadura reciben una ínfima financiación por parte del Estado, por ejemplo, en el apartado de las infraestructuras


A español no me gana nadie. Eso lo saben bien quienes me conocen. Sobre todo mi familia y mi círculo de amistades más allegado. No soy de esos que lucen pulseras con la bandera de España o colocan la rojigualda estos días en mi balcón. No me hace falta hacer eso para sentir orgulloso de pertenecer a éste país, orgulloso mas por su pasado que por su presente.

En cuanto al título del artículo, evidentemente, no pretendo que Andalucía se independice de España. Es “modo ironía”, como suele decirse por la redes sociales para que no se malinterpreten ciertos comentarios. Pero es que, como bien dice el sabio refranero español, “quién no llora, no mama”. Y veo que, o Andalucía amenaza con la independencia de España, o Sevilla seguirá teniendo un centímetro en lugar de un Metro y una SE-40 a la cuál pronto la declararán “coto privado de caza” a su paso por la A-49, donde no se extrañen que pronto se organicen monterías y veamos a realas de perros, ciervos y jabalíes. Invito a quienes transitan a menudo por dicha autovía, a que se fijen en que cada vez hay más maleza sobre el alquitranado de hace un año, casualmente, antes de las elecciones.


Y Huelva, por ejemplo, seguirá con una línea férrea, donde “La Diligencia” de John Ford -obra maestra del cine donde las haya”, es un avión supersónico comparado con el tren que discurre entre Sevilla y Huelva, al cúal el Gobierno de la nación destinó medio millón de euros. Supongo que sería para el alquiler de los autobuses cuando éste tren descarrilla y llevar a sus pasajeros a sus respectivos destinos.

Por eso no extraña que Extremadura se lanzara a la calle en Madrid hace un par de semanas pidiendo un #TrenDignoYa. Viajar desde Mérida a Sevilla en tren te da tiempo a recoger espárragos por la ventanilla, como decía en un chiste el maestro de la calle Júpiter Don Paco Gandía. O desde Badajoz a Madrid, donde corres el riesgo de que descarrile dos de cada tres viajes.

Y si para que todo esto mejore tengo que pedir la independencia de Andalucía, pues lo hago. Porque veo que es muy rentable. Al País Vasco le mejoran el concierto económico -por si no tenían bastante- porque hay que aprobar unos presupuestos. Para Cataluña ya se habla de un nuevo modelo de financiación o como encajarla en el resto de España. Como el resto no molestamos, encajamos de lujo. Se habla de una Cataluña empobrecida. Falso. Las empresas han cambiado su sede social, no fiscal. Y las fábricas de producción siguen allí.

Si, #AndalucíaIsNotSpain, #SevillaIsNotSpain, #HuelvaIsNotSpain, #AlmeríaIsNotSpain y, si me apuran, #ArocheIsNotSpain, pueblo del que un servidor es oriundo.