Andalucía, de la comedia a la tragedia

Se acaba agosto y todo parece que vuelve a su cauce, después de días en la playa, balnearios, chiringuitos y otras delicias propias de esas fechas, pero a la vuelta y después del trauma post vacacional, resulta que en nuestra Andalucía nos encontramos con sorpresas que eran esperadas, pero que se convierten en formalidades justificativas para que nuestros políticos, acaparen titulares de prensa.

Resulta que después de 4 años manteniendo al gobierno de Susana Díaz, Juan Marín, líder de Cs, nos saca unas declaraciones diciendo que no está de acuerdo con los presupuestos de la comunidad para 2019, intentando justificar su inminente anuncio de retirada de apoyo a Susana Díaz. ¡Claro! Como sabe que se va a proceder a la disolución del parlamento, tiene que dar la imagen de que ahora, Susana no lo está haciendo bien. ¡Gracias por el cambio sensato que nos han traído a Andalucía!, no se les ha notado para nada estos 4 años, nada más que para sostener a lo que lleva 36 en el poder, con los malos resultados de siempre.

Por otro lado, desde Madrid, nos anuncian que antes de navidades, el presidente del gobierno, va a hacer un consejo de ministros en Andalucía y otro en Cataluña. Reconozco que es la primera vez que yo tenga en la memoria que quienes gobiernan España, van a venir a Andalucía, pero honestamente, huele a campaña, porque el gobierno de Sánchez, no ha dado a nuestra región, las necesidades planteadas de financiación en el dictamen de financiación autonómica aprobado por el parlamento y que cuantificaba la necesidad de percibir del estado 4000 m en 3 años, aunque solo, nos dan 350 y contentos porque de momento, el sr Urkullu y Torra, se va a llevar una parte del pastel importante, por la cuenta que le tiene a Pedro Sánchez.

Por otro lado, ¿que nos está ofreciendo el gobierno de la nación a los andaluces en estos momentos? Creo sinceramente que dolores de cabeza porque con la postura adoptada en el tema de la inmigración, es más que evidente la saturación de los centros de acogida, la falta de recursos materiales y económicos de las zonas receptoras para asumir los gastos que provoca la avalancha de pateras y lo que es peor, que los propios ciudadanos andaluces nos quedamos sin los recursos que los ayuntamientos tienen presupuestados para nuestra atención.

Nos venderán inversiones impresionantes, promesas de ríos de dinero, acciones que nos pueden poner los ojos chiribitas, pero lo cierto, es que un gobierno con tan escaso apoyo parlamentario, resulta muy osado si se atribuye todo lo que invierta o hace promesas, teniendo en cuenta que para subir o acceder al poder, tuvo que asumir los presupuestos generales elaborados por otros y que eran rechazados por quienes nos gobiernan por considerarlos retrógrados .Todo esto solo tiene una pinta y es la inminente convocatoria de elecciones autonómicas y que al igual que la vida rutinaria para todos después del verano, los políticos que ya tienen las pilas cargadas, nos empezarán a contar las razones, el camino, las causas y las promesas que darán lugar a que muy pronto nos digan que nos llaman las urnas, y comenzará eso tan divertido, tan cabreante pero tan real como es el teatro de  la política, en donde si es necesario, nos aseguraran palacios, carruajes y corceles con tal de que les demos nuestro voto para otros cuatro años.

Mientras tanto en, nuestra Andalucía, última en todas las estadísticas de prosperidad que existen y se conocen, el gobierno autonómico, encantado de conocerse porque diga lo que diga, nunca reconocerá sus errores de gestión, muchos y variados. En el horizonte, un juicio de los ERE en el que se juzga a gente que no usó de manera debida el dinero de todos y quienes deben, no explican ni asumen responsabilidades, olvidándose de que esos, tienen unas siglas concretas que casualmente, coinciden con quienes nos gobiernan. ¿Nos explicaran de una puñetera vez en que se han gastado el dinero y quien tiene la culpa de consentirlo?

¡En fin!, todo a la normalidad porque se acabó el chiringuito, la playita y todos a la realidad diaria de este teatro de la vida, en donde la política y los políticos, nos van a ofrecer una comedia, que se puede convertir en tragedia, según sean los actores, la calidad de la obra y la capacidad del apuntador




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