Al gaditano mas gadita

Por mi tierra muero, y sin duda, todos saben que también mato.
Quien ha nacido en Cádiz sabe que hasta el aire fresco que acompaña sus mareas huele trimilineario.
No son menos sus alcobas, escondrijos y azoteas que hasta el más pequeño estornino quisiera morir gaditano.
Burgaillos, muralla, teatro romano y cobijá, si es que Cádi está sembrao, si es que a Cádi no le hace falta más ná.
Acompañado paseo al son de pasodoble caletero, ¡qué valiente el sol por esconderse cada tarde de tan bello paradero!
Riqueza de carácter que tapona la pobreza monetaria de sus paisanos, mas que importa dinero en el bolsillo, “si yo he nacido en Cai y en Cai hay que morí”.
Se les llena la boca a mis paisanos bregando carácter así como chirriando sus dientes, pisotón en el suelo y golpetazo en el pecho:
“¡TU NO ERES DE CÁDI!”
Dirigido a aquél que ha faltado al mandamiento gaditano, rematado con una risa que entre miradas complacientes esboza ante un “no beduino” un: “Lo siento pisha, no tol mundo puede ser de Cai”
Resulta curioso pensar que camuflado algunos entre la gracia y otros bajo el compás, sueltan criticas irrisorias empapadas de verdad; “en cádi, en cádi señores hay que mamar.”
Es esa imponente realidad de no tener nada junto con el presumir de todo, lo que hace rica a mi tierra y a sus paisanos.
Lo que por otro lado te hace dilucidar que la enfermedad del español es la cura del gaditano, pues aun no sabiendo venderse ninguno, uno llora y reniega de sus símbolos y otro se glorifica sin compartir los suyos.
“Como en Cádi en ningún lao”.
“Más pallá de Cortadura es extramuro”.
“Cádi es de Cádi na más y es patrimonio del gaditano”.
Válgase la ironía al pensar que Cádiz, fundador herculiano de las mas antiguas tierras mercantes de occidente siempre ha sido innovador en pensamientos políticos consagrados progresista.
Ahora, tiempos presentes, dilapida su orgullo a base de un patriotismo selecto, legítimo y acotado.
Si soy de Cádiz, muero en Cádiz, ¡y todo el que no quiera fuera del Estadio, oé oé oé oé oeoeoeeee!
¿Pues no es irónico el ver que el nacionalismo es repugnante e idolatrado dependiendo del territorio?
Si soy una persona liberal, lo soy desde el primer ladrillo que sujete los cimientos de mi casa hasta aquel fronterizo que quiero derribar.
No valen monedas de tres caras.
Si se vuelve a leer el texto, nadie se atreverá a cambiar la palabra Cádiz, por España, ni gaditano por español, porque queda bonito saber que en Cádiz hay que morir y a España hay que matar.
¿Por qué quien alardea de Cádiz es el más gadita, y quien lo hace de España es el mas facha?
¿Por qué la madre reniega de sus hijos, si el cáliz de su sangre le hace mas fuerte?
En fin, así nos ha ido, y así nos irá.

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