43 años de los pactos de la Moncloa

El pasado 25 de octubre se cumplieron cuarenta y tres años de los pactos de la Moncloa, y es bueno poner en valor un logro histórico que aceleró la modernidad en España. Aquellos pactos tenían dos partes: un acuerdo sobre el programa de saneamiento y reforma económica y otro sobre el programa de actuación jurídica y política a seguir para salir de una grave coyuntura derivada de las consecuencias de la crisis del petróleo de octubre de 1973.

Es cierto que a nuestro país no le había afectado tan rápidamente como a los países europeos considerados aliados de Israel por la OPEP, pero le alcanzó junto a un desempleo en ascenso provocado por el retorno de los emigrantes, atraídos por el aperturismo, pero también, espoleados por el incremento del paro debido a la crisis del petróleo. La inflación superaba el 26%, se hablaba de fugas de capitales y de quiebras bancarias. Francisco Fernández Ordóñez, Ministro de Hacienda diría: “O la democracia acaba con la crisis o la crisis acaba con la democracia”. La conflictividad social era, igualmente, convulsa: huelgas, manifestaciones, disturbios, casi a diario.

Adolfo Suarez estableció contactos con Felipe González y Santiago Carrillo con el fin de conseguir un acuerdo de estabilidad, ya que de las elecciones del 15 de junio anterior había salido sin mayoría parlamentaria. El PSOE, estuvo reticente, pero al ver la disponibilidad del PCE aceptó firmar para no dejar el protagonismo a Santiago Carrillo.

Entre el 7 y el 25 de octubre se produjeron las necesarias negociaciones tanto políticas, como sociales y económicas: el derecho de asociación sindical; la despenalización del adulterio y el amancebamiento; la despenalización y regulación de la venta de anticonceptivos, la eliminación de las restricciones a la libertad de prensa, los derechos de reunión, de asociación política y la libertad de expresión; se reconoció la asistencia letrada a los detenidos y se creó el delito de tortura.

Se limitó el incremento salarial en un 22%; se devaluó la peseta para contener la inflación; se reformó la administración tributaria ante el déficit público, y se tomaron medidas de control financiero a través del gobierno y del Banco de España ante el riesgo de quiebras bancarias y de fuga de capitales.

Los pactos trataron de modernizar la sociedad española, estabilizar la economía, gravemente amenazada, y preparar el camino hacia una constitución para todos.

A raíz del acuerdo, todos los datos económicos mejoraron, salvo el paro, y en el aspecto social y político nos acercamos a la integración en Europa, que no se produciría hasta 1986.

Este hito en la Historia de España, se lo debemos a Adolfo Suárez, presidente del gobierno, Leopoldo Calvo Sotelo (por UCD), Felipe González (por el PSOE), Santiago Carrillo (por el PCE), Enrique Tierno Galván (por el PSP), Josep María Triginer (por la Federación Catalana del PSOE), Joan Raventós (por PSC), Juan Ajuriaguerra (por el PNV) y Miquel Roca (por CiU). Manuel Fraga (por AP) no suscribió el acuerdo político, pero sí el económico.

No podemos hablar de la transición sin hablar de estos pactos, que suponen una página de nuestra Historia, admirada en todo el mundo, menos en España.




 

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1 Comment

  1. José Antonio dice:

    Una situación que vista desde la actuañidad parece de otra vida, o de otro planeta

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