La Audiencia Provincial de Pamplona acoge estos días el juicio contra cinco jóvenes sevillanos acusados de una presunta violación grupal a una joven de 18 años en las fiestas de San Fermín de 2016. Casi desde el primer día, resulta evidente que los acusados se han visto sometidos a un juicio público y paralelo en los medios de comunicación que parecen haber olvidado, como en otros muchos casos, el derecho a la presunción de inocencia. El caso, desde el primer día, ha sido tratado mediáticamente desde el punto de vista de la víctima, condenando desde el minuto uno a los cinco sevillanos encarcelados preventivamente desde hace año y medio y que se enfrentan a más de 22 años de prisión para cada uno de ellos, según solicita la Fiscalía.


Pero en estas últimas horas, se ha levantado una enorme polvareda por la admisión como prueba, por parte del juez, de un informe elaborado por un detective privado contratado por la defensa de los acusados, sobre la actividad de la joven presuntamente violada, inmediatamente después de los hechos y en las semanas posteriores. Un informe que pondría de relieve la intensa actividad social de la víctima y su aparente ausencia de secuelas que deberían ser propias de una persona que ha sufrido una experiencia tan traumática como la que se somete a juicio. El juez también tiene en su poder unas fotografías y vídeos que podrían explicar en toda su dimensiòn lo ocurrido en aquel portal del caso antiguo de Pamplona.

El abogado Agustín Martínez Becerra, letrado de tres de los sevillanos acusados por la supuesta violación grupal en Sanfermines de 2016, ha pedido que se respete la actuación judicial y que no se entre en valoraciones sobre cada una de las decisiones que vaya tomando el tribunal, para dejarle impartir justicia. El letrado se refiere, así, a las críticas que se pueden estar vertiendo desde diferentes medios en relación con la admisión o no de pruebas, con la práctica o no práctica de actividades que se están desarrollando en el juicio.

Lo que está por determinar es si la joven fue sometida por los cinco sevillanos o si, por el contrario, mantuvo relaciones de manera consentida. De momento, han sido condenados por la sociedad, pero tendrá que ser la Justicia y sólo la Justicia la que determine si son culpables o inocentes. Dejemos trabajar al juez sin valoraciones interpretativas.