Pérdida de papeles

La sentencia emitida por la Audiencia Provincial de Navarra contra los cinco jóvenes sevillanos condenados finalmente por abusos sexuales continuados a una joven madrileña en las fiestas de los Sanfermines de 2016 no ha contentado a nadie, especialmente a todos aquellos que esperaban una sentencia ejemplarizante. Sorprende sobremanera el desahogo con el que representantes de todo tipo de colectivos, partidos políticos, sindicatos y organizaciones feministas exigen Justicia y acusan a los jueces, directamente, de prevaricadores. Por poner, se está poniendo en duda el carácter democrático del gobierno español al que se acusa, sin rubor, de imponer un estado machista. Son muchos los despropósitos y pasadas de frenada que se han podido escuchar a lo largo y ancho de esta jornada, en la que se respira la tensiòn en muchas capitales, caso de Sevilla, donde cientos de manifestantes se han concentrado ante el Ayuntamiento, Palacio de Justicia y Parlamento de Andalucía, cortando el tráfico y generando un importante caos en la ciudad. Lamentablemente este caso se ha visto manipulado desde el minuto uno. Unos, buscando la rentabilidad política y otros pensando exclusivamente en sus datos de audiencia. Resulta especialmente peligroso que una mayoría aplastante de ciudadanos y medios de comunicación cuestionen a la justicia española como nunca antes se había hecho. Más quisieran los familiares de las más de mil víctimas de ETA haber recibido tal torrente de apoyo por parte de la sociedad española, incapaz de movilizarse ante otras sentencias o decisiones judiciales polémicas. Muchos de los que hoy braman contra esta sentencia son los mismos que cargaban hace pocas semanas contra los que se manifestaron exigiendo el cumplimiento de la prisión permanente revisable. España encarna, sin ninguna duda, un Estado de Derecho. Si el pueblo, como parece, considera equivocadas nuestras normas y leyes, hay recursos más que suficientes para cambiarlas, que para eso está el poder legislativo. Todos los españoles tienen la oportunidad de leer la sentencia, que publicamos íntegramente en Sevillainfo. Dediquen unos minutos a leerla y saquen sus propias conclusiones.


2 Comments

  1. Editorial2 dice:

    Vaya las perlas que dejas en tu editorial. Eso también es muy socorrido, lo de firmar como editorial y no dar la cara.
    La primera perla: “…se está poniendo en duda el carácter democrático del gobierno español al que se acusa, sin rubor, de imponer un estado machista”. Por favor ilumínanos, y danos ejemplo de democratización de este gobierno.
    Más perlas: “Resulta especialmente peligroso que una mayoría aplastante de ciudadanos y medios de comunicación cuestionen a la justicia española como nunca antes se había hecho”. Ésta justicia española lleva manipulándose durante años según el color del partido que hay en el poder.
    Y el remate: “Más quisieran los familiares de las más de mil víctimas de ETA haber recibido tal torrente de apoyo por parte de la sociedad española, incapaz de movilizarse ante otras sentencias o decisiones judiciales polémicas. Muchos de los que hoy braman contra esta sentencia son los mismos que cargaban hace pocas semanas contra los que se manifestaron exigiendo el cumplimiento de la prisión permanente revisable”. Aquí nos das clases cum laude de Demagogia suprema. Antes críticas a los medios por el circo, y lo poquito que te ha faltado a ti ponerte a su altura. Vaya telita.

  2. Joaquín dice:

    El otro día veía un video del Loco de la Colina en el que denunciaba que la televisión, el nivel del debate político e intelectual se había degradado conscientemente al nivel de aquellos que renuncian a pensar, a leer a reflexionar y se bastan con debates sobre la vida de la portera de al lado.
    Esta educación, servicio público televisivo nos es ajeno a aquellos que queremos formarnos, que se nos den herramientas y datos para formarnos un juicio propio, podremos equivocarnos pero al menos seremos libres para hacerlo.
    Un abrazo y enhorabuena por su atinado artículo.

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