Juan Espadas solventa problemas al frente del gobierno municipal de Sevilla con una habilidad impropia de un alcalde en minoría. Este martes firma con el portavoz del Partido Popular, Beltrán Pérez, el acuerdo que le permitirá sacar adelante los presupuestos de 2018 pactados previamente con el Grupo Municipal de Ciudadanos. La negociación con los populares no ha sido fácil, al menos aparentemente, pues los principales partidos políticos con representación municipal han tenido que tirar de márketing político para hacerse valer ante su electorado, el consagrado, el perdido o el que está por venir, a saber. Sevilla tendrá presupuesto y en la fecha prevista. La ciudad podrá seguir funcionando gracias a un acuerdo que finalmente será a tres bandas, PSOE-PP-Ciudadanos. De este “tripartito” saldrá, casi con toda probabilidad, el próximo gobierno municipal de Sevilla, el que resulte de las elecciones municipales del año que viene. Orillados han quedado, por decisión propia, Participa Sevilla, la marca blanca de Podemos en la ciudad, e IU, formación política que no volverá a disfrutar de los días de vino y rosas en la Plaza de San Francisco. La llamada izquierda radical de Sevilla no pinta nada en el escenario político local. La legislatura ha pasado sin pena ni gloria para estas dos formaciones políticas que, salvo algún gesto de cara a la galería y a su propio electorado, cerrarán estos cuatro años de gobierno socialista en situación de encefalograma plano. Significativo que Participa Sevilla no consiguiera hacer nombre sin conseguir movilizar apenas al 15% de su ceso para votar sobre el sentido del voto de esta formación en el pleno de los presupuestos. El alcalde evita alianzas con quien tiene mucho que perder y poco que ganar.  Con todo, de este acuerdo presupuestario saldrán las futuras alianzas de gobierno. Con tres opciones de gobierno posibles, descartada la mayoría absoluta para ninguno de ellos, al menos a un año vista, la iniciativa política es obra de Espadas que consigue, con este acuerdo presupuestario y una vez más, la cuadratura del círculo.