Los sevillanos nos llevamos las manos a la cabeza ante el desolador panorama de los miles de árboles que están cayendo al suelo víctimas de la motosierra o de la desidia, o de ambas cosas. Andamos alarmados ante un asunto que se presta a la manipulación política del mismo modo que resulta fácil apuntar a su responsable, que no es otro que el alcalde Juan Espadas. No debe estar siendo fácil para el alcalde de la ciudad digerir, a estas alturas de la legislatura, un asunto de semejantes características que toca la fibra sensible del ciudadano, dispuesto a pasar factura a quien considera responsable del llamado “arboricidio” en su momento. Pero llegados a este punto, donde en cualquier esquina vemos a los operarios apeando árboles sin piedad y en la siguiente una gran rama caída sobre la calle, habrá que convenir que en este lamentable episodios todos somos culpables. En el problema del arbolado de la ciudad hemos fallado todos. Los partidos de gobierno PP y PSOE, y también IU que apoyó en su momento al alcalde Monteseirín, son los máximos responsables del desaguisado, aunque ahora, algunos, se dediquen a señalar a Espadas como el único responsable. No. Aquí responsables somos todos en mayor o menor medida. También tienen una buena cuota de responsabilidad los sevillanos, con su indolencia hacia todo aquello que no sea la Semana Santa y algunos monumentos, y los medios de comunicación que ejercemos a medio gas nuestra responsabilidad. Los colectivos sociales han pasado de puntillas por este asunto, cuando comenzaron a encenderse todas las luces de alarma. El alcalde está tardando, inexplicablemente, en comparecer ante los sevillanos en rueda de prensa para explicar lo que está ocurriendo y cuales son los planes a corto, medio y largo plazo. No será por falta de medios de comunicación en la ciudad y recursos para poner en marcha campañas institucionales que despejen las dudas de los sevillanos con respecto a nuestro arbolado que muchos parecen ahora haber descubierto.