No hace ni dos días que Sevillainfo escribía un editorial en el que instaba a la Consejería de Cultura a que rectificara el tremendo error cometido con el órgano de Maese Pérez. No era de recibo tamaña multa, desproporcionada, injusta y no motivada. No es un delito restaurar. En realidad nunca se debió imponer. Pero tan críticos como fuimos, los primeros en toda Sevilla en denunciar este atropello administrativo, alabamos la rapidez con que la Consejería de Cultura, a través de su Delegación de Cultura, ha dado marcha atrás. Al final los 170.000 euros se van a quedar en unos simbólicos mil euros por este fallo de no esperar la autorización pertinente para restaurar el instrumento musical. Ya es pasado el mal trago de una comunidad religiosa, las clarisas de Santa Inés, que no debían de dar crédito a esta pesadilla. El órgano se restaurará por profesionales, se volverá a montar en su sitio con el mismo mimo y cuidado con el que se hizo la operación inversa para llevarlo al taller y sonará pronto otra vez, acompañado por las plegarias de trece monjas valientes que viven con un ojo puesto en el cielo y el otro en un convento que si no fuera por ellas estaría en la más absoluta de las ruinas.